Viajes con Heródoto de Ryszard Kapuściński

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Ayer celebramos la cuarta reunión de nuestro Grupo de Lectura y, aunque diezmados  por la gripe, comentamos la colección de cuentos de Primo Levi, titulada El sistema periódico, que nos había propuesto nuestra compañera Rosa.

Nuestra siguiente lectura va a ser Viajes con Heródoto de Ryszard Kapuściński. Repartimos entre los asistentes el material que preparó Carmen Delgado y que os dejamos ahora aquí a vuestra disposición:

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VIAJES CON HERÓDOTO

“Mi vida  ha sido un cruzar constante de fronteras, tanto físicas como metafísicas. Ése es para mí el verdadero sentido de la vida”

En 1932 nació Ryszard Kapuściński, en Pinsk, Bielorrusia, entonces parte de Polonia. Fue y es maestro de periodistas y considerado como uno de los mejores reporteros internacionales.

Cuando al iniciarse II Guerra Mundial Polonia fue ocupada por las tropas soviéticas,  su familia huyó a  una aldea  más pobre y más analfabeta que Pinsk, en Polonia Central. Cuando los nazis ocuparon Polonia, su padre, camuflado de maestro, fue activista del  Armia Krajowa, principal movimiento de resistencia polaco de la Segunda Guerra Mundial en la Polonia ocupada. Como todos los polacos durante la guerra, solo estudió siete años de primaria. Realmente, todo lo empezó tarde: comenzó a leer muy tarde, a escribir muy tarde, a estudiar muy tarde. Tuvo sus primeros zapatos a los nueve años y leyó su primer libro a los doce.

Estudió Historia del arte en la universidad de Varsovia y al acabar entró a trabajar en un pequeño periódico llamado Sztandar Mlodych, tal y como relata en Viajes con Heródoto. Sus viajes por la frontera polaca  le hicieron soñar con traspasarlas y así se lo comunicó a Irena Tarlowska, redactora jefe del periódico, que un año más tarde  lo envió a la India sin apenas conocimientos de otro idioma distinto del polaco y el ruso (a su muerte hablaba siete idiomas, entre ellos el swahili) y con un ejemplar de Historia de Heródoto, regalo de Tarlowska. Es el inicio de una larga carrera como reportero internacional que le llevará de continente en continente, siempre atento a la diferencia de culturas, de costumbres, de políticas, de gentes.

Más adelante, en 1957 obtuvo un puesto de redactor en la Agencia Polaca de Prensa (PAP). Allí le fue asignada la parte oriental de Asia. Uno de sus destinos fue como enviado de China, durante el régimen de Mao Tse Tung. En 1964, la PAP lo nombró su único corresponsal en el extranjero. Ahora Kapuściński era  el corresponsal de la PAP para todo el continente, una tarea que asustaba  por su envergadura y por la escasez de los medios. Además, Kapuściński no tenía entera libertad para ejercer su profesión. A partir de entonces y durante una década, se ocupó de la cobertura periodística de cincuenta países.

Como afirmó en unas declaraciones a El País, “el reportaje se está trasladando a los libros porque ya no cabe en los periódicos, tan interesados en las pequeñas noticias sin contexto”. A ello se deben, sin duda,  las obras que ha generado su trabajo como reportero, no solamente en África,  donde  cubrió distintos acontecimientos desde 1967: fue testigo de la caída del colonialismo en las décadas de los 60 y 70. Dio noticia de las revoluciones de Nigeria (1966), Etiopía (El Emperador, sobre la caída de Haile Selaise, 1974) y Angola (Un día más con vida, 1975), entre otras. Ébano, una de sus obras más emblemáticas, recoge su estancia en África entre 1957 y 1990.   En 1967, con motivo  del cincuenta aniversario  de la Revolución de octubre, se le invita a viajar al gigante soviético. En el reportaje al que dio origen, El Kirguís a caballo, se observa ya el cambio de perspectiva definitivo en El Imperio (1993). No en vano África le había convencido de que todo es relativo.

De su estancia América Latina, a la que viaja a finales de 1967 nacen, entre otros,  un polémico libro sobre  la guerrilla, Cristo con un fusil al hombro (1975) y La guerra del fútbol (1978). Entra en contacto con la teología de la Liberación y con el boom.

En 2004 publica su último libro, Viajes con Heródoto, traducido al español en 2006, un año antes de su muerte.  Un último libro, preparado por sus amigos para darle una sorpresa, se convirtió en título póstumo. Kapuściński murió el 23 de enero de 2007 a los 74 años. Viajes con Ryszard Kapuściński fue publicado tres meses después de su muerte. En él se recogen textos de traductores, fotógrafos y periodistas que trabajaron con él  y lo trataron personalmente.

Kapuściński, casi como el coronel Aureliano Buendía,   sobrevivió a 27 revoluciones, informó 12 veces desde el frente y fue condenado a muerte en cuatro ocasiones. Fue maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), creada y presidida por Gabriel García Márquez.  Colaboró en medios como Time, The New York Times, El PaísLa Jornada y Frankfurter Allgemeine Zeitung. En 2003 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades por «su preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje».

Existen muy pocos reporteros candidatos al Nobel. Kapuściński lo fue en 2006.

Kapuściński non fiction, biografía elaborada por Artur  Domoslawski y publicada en 2010 en Polonia suscitó y sigue haciéndolo, muchas polémicas.

Viajes con Heródoto

Nunca ha sido sencillo cruzar una frontera. A menudo cruzarla resulta peligroso, es algo que puede costar la vida; es la barrera entre la vida y la muerte. En Berlín hay un cementerio con la gente que no lo logró. Las fronteras se guardan con armas y en ellas se exigen documentos para pasar al otro lado

Viajes con Heródoto es el último libro que escribió Kapuściński y en él cuenta sus inicios como reportero fuera de Polonia. Salió por primera vez de Polonia con la Historia de Heródoto y esta obra le acompañó a lo largo de toda su carrera ya que siempre consideró al historiador griego, del que le separaban 2.500 años, además de su maestro, el primer reportero, el primer historiador y un gran viajero.

A ambos les une sus ganas de conocer el mundo, de estudiarlo, de entenderlo, de contarlo y el viaje de Kapuściński se convierte  en un doble viaje: el geográfico, en el presente,  y el temporal, con las historias de Heródoto de hace 2.500 años sobre el choque de civilizaciones entre oriente y occidente.

 Viajes con Heródoto son dos  viajes en distinta época. Los paralelismos son continuos, pero Heródoto narra la globalidad de lo que él consideraba “el mundo”, mientras que Kapuściński se centra en los detalles locales, ya que él sí  conoce la geografía mundial. Kapuściński se formula cientos de preguntas para comprender los pensamientos de Heródoto  cuyas respuestas  necesita  para absorber el mundo que le rodea y cruzar  fronteras inesperadas como el idioma, las culturas locales, sus creencias… Fronteras que le dejan varado por primera vez en India, a pesar de haber cruzado ya su primera frontera geográfica. Pesea su poco conocimiento del inglés, Kapuściński no duda y sigue avanzando. El viaje continúa en China, cuya  frontera idiomática es similar  a la Gran Muralla y más tarde en África, donde empieza a sentirse algo más cómodo. La superación de una frontera le abre el camino para otra: sus viajes al Asia milenaria fueron una escuela para manejarse en culturas muy distintas en las que la barrera lingüística era casi insalvable.

Es difícil determinar a qué género pertenece este libro. Evidentemente, es un libro de viajes, pero enriquecido con elementos  de otros géneros muy dispares: aventuras, biografía, historia, ensayo…

Dotado de un estilo diáfano. Y escrito muchos años después de los acontecimientos: Kapuściński nunca escribió sus  libros sobre el terreno ni al instante; algunos, muchos años después. Sólo así podía entrar, como Heródoto, hasta el fondo de las cosas.

PARA SABER MÁS…

El Boomeran publicó un seminario virtual de Literatura y Periodismo, titulado El gran viaje de Kapuściński. Podéis acceder a él pinchando en la imagen:

Seminario virtual

Ricardo Calluela Gally entrevistó a Kapuscinski en la revista virtual Letras libres podéis leerla aquí.

Ramón Lobo entrevistó a Ryszard Kapuscinski para El País a propósito de la publicación de  Viajes con Heródoto: “El sentido de la vida es cruzar fronteras”

“El mundo del periodismo y de la cultura llora la muerte de Ryszard Kapuscinski”, artículo de El País con motivo de la muerte del periodista.

El programa Saló de lectura nos ofreció esta entrevista con el escritor:

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