Archivo de la categoría: “Leer juntos Miguel Catalán”

Claroscuro de Nella Larsen: nuestra próxima lectura

Tras enfrentarnos a la lectura compleja, desafiante y de absoluta actualidad de la novela de Cristina Morales, Lectura fácil, en esta sesión os proponemos una novela bien distinta.

LA AUTORA: NELLA LARSEN (1891- 1964)

Nella Larsen nació en Chicago el 13 de abril de 1891, hija de una mujer de origen danés y de un hombre de color de origen antillano. Fue una de las voces femeninas más importantes del Renacimiento de Harlem, movimiento caracterizado por el renacer del arte negro en la comunidad de afroamericanos residentes en Harlem (Nueva York) durante los años 20. Consiguió explorar las complejas cuestiones de la identidad racial a través de innovadores textos literarios. Publicó dos novelas Quicksand (1928) y Passing (1929) y algunos cuentos. Aunque su producción literaria fue escasa, obtuvo un gran reconocimiento por parte sus contemporáneos.

Larsen vivió durante algunos años en Dinamarca. Su madre la apoyó para asistir a la universidad de Fisk, en Nashville, Tennessee. En 1914 se matriculó en la escuela de enfermería en la ciudad de Nueva York. Después de graduarse fue al sur a trabajar en el Instituto Tuskegee en Tuskegee, Alabama, donde se convirtió en jefa de enfermeras en su escuela hospitalaria. Desilusionada por el modelo educativo, regresó a Nueva York. En 1919 conoció a Elmer Imes, profesor de la Universidad de Fisk y prestigioso científico, con quien se casó. Este matrimonio le proporcionó el reconocimiento social que ansiaba, además de la estabilidad económica. Imes la introdujo en el círculo de artistas de lo que más tarde sería conocido como el Renacimiento de Harlem. Larsen trabajaba por las noches y fines de semana como voluntaria en la Biblioteca Pública de Nueva York, y se convirtió en la primera mujer afroamericana en graduarse en su escuela de bibliotecarios.

Nella Larsen recibiendo el Premio Harmon por su primera novela Quicksand

En octubre de 1925, Larsen comenzó a escribir su primera novela, Quicksand, que se publicaría en 1928. Una novela en gran parte autobiográfica, que ganó el premio de la Fundación Harmon, y los elogios de la crítica y de los lectores contemporáneos. En 1929, publicó Passing, su segunda novela, que también fue un éxito. Ese mismo año Lorca llegó a Nueva York, y fue la propia Larsen la que introdujo al poeta en los círculos literarios de Harlem. Inseparables durante un período, Lorca alabó a la escritora en varias cartas dirigidas a su familia. En 1930 viajó a Europa gracias al dinero de la beca Guggenheim, la primera que se concedía a una mujer afroamericana. Durante este viaje pasó unos meses en Palma de Mallorca coincidiendo con la proclamación de la República. Tras su regreso a Estados Unidos Larsen sufre una depresión motivada por su divorcio y una acusación de plagio (de la que fue declarada inocente), que la harán abandonar los círculos literarios y su actividad como escritora. Volvió a trabajar como enfermera pasando los siguientes treinta años en un hospital de Brooklyn.

El 30 de marzo de 1964 se encontró su cadáver en su apartamento de Nueva York. Llevaba varios días muerta, víctima al parecer de un ataque al corazón.

CLAROSCURO (1929)

La novela fue publicada en 1929 y fue muy bien acogida por la crítica. Su título original es Passing y que se podría traducir por “Ocultación”. Y es que la trama de este texto va íntimamente ligada a este fenómeno social de principios del siglo pasado en Norteamérica: la ocultación de la identidad de raza -en este caso negra- para poder obtener un mejor status dentro de la sociedad. Y con la excusa de esta situación, Nella Larsen nos ofrece un tranquilo boceto de relaciones femeninas muy en la línea de la obra intimista y de creación psicológica de personajes de Henry James.

Irene Redfield se reencuentra por casualidad con una amiga de la infancia, Clare Kendry, quien comparte con ella el hecho de que, a pesar de ser negra, su piel es lo suficientemente clara para que pueda pasar por blanca. Irene ha permanecido en la comunidad negra y está casada con un médico afroamericano. Clare, sin embargo, oculta su identidad racial y está casada con un blanco que goza de una desahogada posición económica y desprecia a la gente de color. El casual encuentro hace que, a pesar de la reticencia inicial de Irene, retomen su amistad, amistad que le permitirá a Clare cumplir su deseo de reencontrarse con los de su raza.

El antagonismo entre Irene y Clare será precisamente el eje sobre el que se articulará Claroscuro. La disparidad de sus caracteres, que en un principio parece reducirse meramente a la manera en que cada una de las mujeres asume su raza —Irene con orgullo, Clare como algo prescindible—, se irá ahondando a medida que Clare empiece a formar parte de la vida de su amiga, hasta llegar a una rivalidad absoluta y total.

El que más o el que menos presenta una máscara en la sociedad, oculta su identidad para sentirse aceptado o para conseguir unos fines. En este sentido, los personajes se construyen mediante la utilización, en mayor o menor medida, de la máscara como encubrimiento y defensa. La mayoría de los personajes están, así, construidos a través del encubrimiento de una realidad endeble.

El estilo reposado y sencillo del que Larsen se sirve, trabaja en favor de una narración que vas mucho más allá de temas raciales, para tocar el turbio cosmos de las motivaciones humanas y lo que el ser humano está dispuesto a hacer para defender lo que considera suyo. De hecho, la raza será sólo el trasfondo (sin duda relevante) sobre el que se dibujan unos personajes, especialmente Irene, de una delicada complejidad.

FUENTES

SABER MÁS…

Si os ha resultado interesante el Renacimiento artístico de Harlem del que formó parte Nella Larsen, podéis leer este artículo de El País, escrito por Iker Seisdedos, el 5 de febrero de 2015: “Cuando Harlem era una fiesta”

Primera reunión del grupo de lectura “Leer Juntas/os Miguel Catalán”

Este lunes celebramos la primera reunión del grupo de lectura “Leer Juntas/os Miguel Catalán”. En esta primera sesión nos presentamos a los nuevos miembros del grupo y damos la bienvenida a todos y a todas.  Aprovecharemos también para recordar las características de nuestro grupo, el calendario de reuniones (que ha sido modificado) y, por supuesto, propondremos la primera lectura del grupo que, en este caso, se trata de la ganadora del Premio Herralde de novela de 2018 y una de las novelas más aclamadas por la crítica y el público el año pasado, Lectura fácil de Cristina Morales.

LECTURA FÁCIL de cristina morales

La novela ha sido publicada, tras algún que otro problema con la censura que la escritora se niega a comentar por miedo a las represalias legales, en Anagrama que publicita la obra como “un campo de batalla: contra el heteropatriarcado monógamo y blanco, contra la retórica institucional y capitalista; contra el activismo que usa los ropajes de ‘lo alternativo’ para apuntalar el statu quo. Pero también es una novela que celebra el cuerpo y la sexualidad, el deseo de y entre mujeres, la dignidad de quien es señalada con el estigma de la discapacidad y la capacidad transgresora y revolucionaria del lenguaje.” ¿Asustados/as? ¿Interesados/as? Hinquémosle el diente.

15414240622325.jpg

Cristina Morales [Imagen extraída de El Mundo]

Cristina Morales (Granada, 1985) es una escritora imprescindible para entender muchos de los caminos de la novela actual en España. Licenciada en Derecho y Ciencias Políticas y especialista en Relaciones internacionales, ha disfrutado la beca de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores en 2007, la de la Fundación Han Nefkens en 2015 y la beca de escritura Montserrat Roig en 2017. Actualmente es artista residente en la Fábrica de Creación La Caldera (Barcelona) como miembro de la compañía de danza contemporánea Iniciativa Sexual Femenina.

Antes de Lectura fácil había iniciado su carrera literaria con La merienda de las niñas (La torre del Vigía, 2008) un volumen que recogía unos cuentos en los que ya se podían apreciar dos características de Morales como escritora: el atrevimiento en la elección de los temas y la sorprendente —por su juventud— madurez de su prosa. Publicó más tarde Los combatientes (Caballo de Troya, 2013), que narraba la gira de un grupo de teatro universitario, entre la transgresión y la imposibilidad política y que fue Premio INJUVE de Narrativa 2012; Malas palabras (Lumen, 2015), vindicación de una Teresa de Jesús en primera persona, sin domesticar; una excelente novela que pasó desapercibida entre los fastos del quinto centenario del nacimiento de la santa y Terroristas modernos (Candaya, 2017), en la que, partiendo del levantamiento frustrado de liberales contra Fernando VII en 1816, hace una lectura paródica de la política y la sociedad actuales. La novela que nos ocupa, Lectura fácil, obtuvo en 2018 el Premio Herralde de novela.

2e9ac80d43adb20cb6615409d8ed376c42a11158 (2).jpeg

El título de la novela puede llevar a equívoco porque, desde luego, la obra de Cristina Morales no es una lectura fácil. La mayor parte de la crítica se refiere a este novela como una obra incómoda, desafiante, que pone contra las cuerdas a sus lectores y lectoras al mostrar de forma descarnada las contradicciones, la ignorancia, la doble moral o la rigidez de nuestros prejuicios. Ya desde la cubierta, que plasma una pintada callejera, la novela muestra sus cartas: es una escrita contra las diversas formas, bárbaras o sutiles, de alienación y represión, contra el orden político y moral establecido y, también, contra la literatura como producto hipocalórico e inocuo.

Morales cuenta la historia de cuatro mujeres con supuesta discapacidad intelectual que viven en un piso tutelado por la Generalitat y muestran una sexualidad intensa, un lenguaje libre y una sororidad compleja. Viven en la Barcelona anarquista de la “okupación”, el moderneo subvencionado y la gentifricación, una Barcelona que podría recordar la de Pornoburka (Ediciones Cautivas, 2013) de Brigitte Vasallo, con la que comparte fiereza. Desde su existencia marginal, Patri, Marga, Nati y Àngels se revuelven en distinto grado contra el sistema que las controla creyendo asistirlas, mientras abordan y reflejan los desahucios, el machismo, la sexualidad o la precariedad moral y económica.

Lectura fácil se articula en torno a dos tramas complementarias: el proceso judicial de esterilización de Marga planteado por su tutora, la Generalitat, y el lento camino hacia la liberación de los centros de “institucionalizados” de estas cuatro mujeres, narrado en Whatsapp por una de ellas, Ángels, quien escribe una novela siguiendo las normas de un método literario de los años sesenta para acercar los clásicos de la literatura a personas con “diversidad funcional intelectual y/o del desarrollo”, denominado, precisamente, Lectura Fácil. Los capítulos de la novela de Ángels se trenzan con las declaraciones judiciales de las cuatro, actas de asambleas de ateneos libertarios, reflexiones en torno al movimiento corporal y fanzines de innegable incorrección política que permiten a Morales desarrollar un más que plausible engranaje de voces.

Construye así la autora una novela coral sobre las potentes e hilarantes voces de unas mujeres, cuya discapacidad funciona como resorte de desinhibición propia y desenmascaramiento ajeno. “Esa diversidad funcional de lo que antes se llamaba el loco o el tonto del pueblo — dirá Cristina Morales— me parece de gran potencia; […] me interesa esa gran potencia crítica que hay en los márgenes de los márgenes; y confrontar la retórica institucional con la del supuesto analfabeto.”

Con Marga entraremos en el mundo de la PAH, los ateneos libertarios, la ocupación y las asambleas desatinadas; Ángels utiliza los recursos retóricos que le proporciona el sistema (el método Lectura fácil) para narrar cómo logro salir ella misma y sacar a sus primas de una institución para discapacitados; la logorrea de Patri socava cualquier posibilidad de comunicación eficaz (es hilarante su declaración ante la jueza). Su hermana Nati es la que padece la mayor discapacidad y es la portavoz de los discursos más radicales. Ella trae consigo también el ámbito de la danza, aunque en este caso la elegancia corporal y la armonía de movimientos han sido sustituidos por las carencias y rigideces de unos discapacitados en un curso de danza terapéutica. Todos los entornos que enmarcan a estas mujeres son perfectos blancos para el despellejamiento satírico que practica Cristina Morales.

Estos personajes tienen los ingredientes para convertirse en caricaturas, o algo peor, en patéticas víctimas. Pero Morales da una vuelta de tuerca y extrema sus dobleces y la imposibilidad de interpretarlas desde dos polos artificiales: la piedad o la objetividad. Esto se aprecia especialmente en el personaje de Nati, sobre el que recae el peso de la intencionalidad política de la novela. Una novelista convencional no habría dejado pasar la oportunidad de convertir a Nati en un personaje positivo, una víctima del sistema, una heroína; pero Nati es la “más discapacitada” de las cuatro: una delirante furiosa que no comulga ni con el menor aspecto del sistema en el que vive y no tiene problema en formularlo de una forma casi kamikaze. Un ejemplo: “La clave, digo, no está en la ridícula vida cívica sino en su constatación, en darse cuenta de que una está haciendo lo que le mandan desde que se levanta hasta que se acuesta y hasta acostada obedece, porque una duerme siete u ocho horas entre semana y diez o doce los fines de semana, y duerme del tirón, sin permitirse vigilias, y duerme de noche, sin permitirse siestas, y no dormir las horas mandadas se considera una tara: insomnio, narcolepsia, vagancia, depresión, estrés”. Otro, sobre hacer cola en un comercio: “¡Hacer uno cola para pagar en vez de ellos hacer cola para cobrarte es el colmo de la alienación!”.

Morales no toma partido por ninguna de las protagonistas en particular, trabaja para un cuerpo mayor. La verdad de la novelista no es la de una sola vez sino la proliferación de planos narrativos que dan cabida a la vez a lo acertado y al disparate, al dolor y a la risa.

La genialidad de Morales se manifiesta en su intuición para convertir un material tan difícil en una hilarante, tristísima, sorprendente y eficaz novela realista: hacía mucho tiempo que no aparecía una obra más realista en su discurso social y menos convencionalmente realista en su escritura. Por eso, Lectura fácil es un hito de la novela reciente en castellano.

PARA SABER MÁS…

ENTREVISTAS

El programa de RTVE Página 2 entrevistó a Cristina Morales:

La autora visitó el Espacio Fundación Telefónica para presentar  Lectura fácil:

 

Leer Juntas/Juntos en el IES Miguel Catalán

¿Os apetece leer con nosotras/os?

En la Biblioteca del IES Miguel Catalán llevamos varios años organizando un Club de lectura dentro del programa de innovación Leer Juntos. Cualquier miembro de la comunidad educativa del centro puede participar y nos encantaría contar este año con vosotros/as.

Actualmente el grupo está constituido fundamentalmente por madres, padres y profesoras, pero estaremos encantadísimas/os de contar con alumnos y alumnas del Centro. Hay que advertir, sin embargo, que este grupo, por la selección de lecturas que se realiza, está pensado especialmente para alumnos a partir de 4º ESO y Bachillerato.

¿Cómo puedo participar?

Para formar parte del club solo hay que mandar un correo a la dirección biblioteca@ies-mcatalan.com indicando el nombre y apellidos, así como el NIF y si eres padre, madre, alumno, alumna o profesor, profesora.

 

Los datos que recogemos son para cumplimentar los documentos del programa institucional en que se inscribe el Club; pero no hay problema en incorporarse al club sin haberse inscrito antes o incluso a mitad de curso.

¿Cómo funciona nuestro grupo de lectura?

La mecánica del club es bien sencilla: proponemos una lectura y proporcionamos una pequeña información acerca del autor y la obra. Cada uno lee el libro en su casa y nos vemos al cabo de un mes en la Biblioteca para comentar nuestras lecturas mientras tomamos un té y unas pastas.

Si queréis echar un vistazo a lo que hemos leído otros años para haceros a una idea, podéis consultar en la galería de imágenes. También podéis leer la documentación vinculada a estos libros que aparece en el menú desplegable de la cabecera.

¿CUÁNDO Y DÓNDE NOS REUNIMOS?

Las reuniones se celebran siempre en lunes, a las 19.00 en la Biblioteca del Centro. Este año nos reuniremos con este calendario. ¡ATENCIÓN, HA HABIDO CAMBIOS DE FECHAS!

Diapositiva1.jpg

MÁS INFORMACIÓN…

Toda la información del grupo aparecerá en este blog, en el Twitter del IES @iesmcatalanzgz, en el Twitter de la Biblioteca: @bibliomcatalan y en el Facebook de la Biblioteca: @bibliotecamcatalan. ¡Seguidnos!

864cc59d0d0fa902d7e89b6c573fb126.jpg

Las madres negras de Patricia Esteban: nuestra última lectura del curso

 

9788417355043.jpg

El próximo lunes, 6 de mayo, será nuestra última reunión de este curso. Comentaremos la novela Las madres negras de Patricia Esteban y tendremos además la ocasión de charlar con la autora sobre su obra.

Susana Andrés nos presentó el pasado 8 de abril la obra de Patricia Esteban. Esto fue lo que nos contó:

Patricia-Esteban-Arlés-1024x690.jpg

 

Patricia Esteban Erlés (Zaragoza, 1972) profesora de Lengua y Literatura y columnista en Heraldo de Aragón. Ha publicado hasta el momento tres libros de cuentos. El primero de ellos, Manderley en venta (2008), obtuvo el Premio de Narración Breve de la Universidad de Zaragoza en 2007 y fue seleccionado en el V premio Setenil, como uno de los diez mejores libros de relatos editados en España en el año 2008. Su segundo libro, Abierto para fantoches (2008), ganó el XXII Premio de Narrativa Santa Isabel de Aragón, Reina de Portugal y ha sido elegido como lectura de la Guía de Verano del Seminario de Bibliotecas Escolares de Zaragoza 2009. Ambos van a ser reeditados conjuntamente este año por Páginas de Espuma. En 2010 publica su tercer libro de cuentos, Azul ruso, en la Editorial Páginas de Espuma, que también estuvo seleccionado como uno de los candidatos al premio Setenil.

9788483931639_04_h.jpgEn 2012 publica el libro Casa de muñecas, cien microrrelatos distribuidos por las distintas estancias de una siniestra casa: el cuarto de los juguetes, la cocina, el baño, la biblioteca, la cripta, entre otras. En ellas se ocultan los anhelos más infantiles junto con los miedos más profundos. Todos ellos magníficamente ilustrados por Sara Morante (Torrelavega, 1976).

Además de estas publicaciones individuales, sus cuentos han sido antologados en volúmenes temáticos como Vivo o muerto (2008), Perturbaciones (2009) o 22 escarabajos (2009), y en antologías como Pequeñas Resistencias 5. Antología del nuevo cuento español (Páginas de Espuma, 2010) Cuento español actual (1992-2012) (Cátedra, 2013) o Madrid Negro (Siruela, 2016).

En 2017 ganó el Premio Dos Passos con su primera novela, Las madres negras, objeto de nuestra lectura.

Recientemente ha publicado en la antología Vuelo de Brujas de Apache libros (lo presentó en Zaragoza el día 23 de marzo) y mañana, día 9 de abril, presentará Fondo de armario, publicado por editorial Contraseña, una recopilación de sus columnas en el Heraldo de Aragón.

LAS MADRES NEGRAS

75346.jpg

La casa Winchester

Las madres negras es su primera novela con la que ha ganado la cuarta edición del Premio Dos Passos. En ella, Patricia Esteban Erlés nos adentra en San Vela, una mansión laberíntica inspirada en la casa Winchester que, reconvertida en orfanato, sirve de hogar a un grupo de huérfanas, niñas tullidas, desamparadas, abandonadas, que malviven en ella bajo la supervisión de la cruel hermana Priscia y el resto de las madres negras. Mida, Moira, las siamesas Lavinilea, Pola, etc. nos van contando su historia hasta la llegada al convento en los diversos capítulos, cada uno de ellos con una unidad que los acerca al cuento, y cuyo eje común es ese escenario gótico y siniestro, esa casa con voz propia y sentimientos que se convierte en un personaje más de la novela.

En cuanto a esta estructura, la autora comenta: “Surgió cuando encontré el cuartel general, el palacio del horror en el que debían confluir todas las historias de las que hablas. Llevaba tiempo imaginando niñas, “niñas tontas”, desvalidas y frágiles como Los niños tontos de Ana María Matute. Venían, me hacían conocer parte de su vida y no sabía cómo hacer que se quedaran. Esas pequeñas chiquillas, condenadas por el azar, por un destino cruel, tan diferentes y parecidas entre sí, pudieron regresar cuando me salió al paso la historia de la casa Winchester, esa mansión enloquecedora en la que la viuda del fabricante de rifles se encerró para huir de los espíritus de cada hombre muerto por el balazo de un arma de fuego. Los espectros de cada soldado, de cada indio asesinado la perseguían, según le dijo una médium, y Sarah Winchester se enclaustró en una casa que al principio solo tenía ocho habitaciones, pero que fue agrandando para esconderse mejor de sus fantasmas a lo largo de 40 años. La historia es fascinante y entonces supe que debía usarla para edificar mi Santa Vela. No seguí un planteamiento lineal, preferí contar la vida previa de las niñas, su llegada al convento, para intentar que el componente azaroso de su encierro se advirtiera. Me parece que uno de los temas de la novela es el destino y su facilidad para atrapar a seres muy distintos, que nunca hubieran podido coincidir en el mismo lugar sin su ayuda.”2

La idea de la novela le surgió a la autora, según ella misma ha contado: “[…] casi del tirón, mientras leía el prólogo a La maldición de Hill House, de Shirley Jackson, editada por Valdemar. En ese estudio introductorio se mencionaba la importancia que tenían para Jackson las casas, una obsesión que comparto con ella porque no entiendo las historias sin el espacio como parte activa en ellas, como creador de la atmósfera precisa de cada una. […] Creo que esta novela puede definirse como una fábula sobre la lucha del Bien y el Mal, un recordatorio de cualquier sociedad en la que el poder es ejercido desde el abuso y la negligencia. También como un homenaje a la literatura en el que recuerdo a muchos de los autores y autoras que han sido determinantes para mí.”3

En cuanto a la influencia de otros autores, además de la propia Shirley Jackson, a la que dedica la novela, ha nombrado Los niños tontos de  Ana María Matute. Se trata de una colección de cuentos protagonizados por niños, de ahí el título, pero no es literatura infantil, pues temas como la muerte o la crueldad están presentes en todos ellos. El calificativo de tontos hace referencia a su condición de marginados del mundo tanto adulto como infantil, por diferentes motivos; entre ellos la deformidad física, la enfermedad y la diferencia de clase social. Así son también las huérfanas de Santa Vela.

Otro autor admirado por Patricia Esteban y del que también encontramos ecos en Las madres negras es Ray Bradbury. De él dice: “Siempre que leo un párrafo de Bradbury deseo ponerme a escribir enseguida. Me fascina su poder para utilizar el lenguaje, la plasticidad de sus cuentos, esa creación de mundos singulares que tiene su origen en una intuición de las posibilidades que brinda la palabra.”2

De las autoras españolas que la inspiran, además de Matute, podríamos mencionar  la obra de Cristina Fernández Cubas, sabia en la creación de atmósferas y de personajes inquietantes. Sin duda, Patricia Esteban Erlés es también una maestra en esto.

Por último, cabe señalar la impronta de los cuentos populares que vemos en alguno de los capítulos como, por ejemplo, Caperucita roja y el lobo, que tienen una nueva vida en el mundo y el paisaje de Santa Vela.

Por lo que respecta al estilo, la autora le da más importancia a la forma que al contenido. Según ella, hay cuatro o cinco grandes temas que son los que nos interesan como seres humanos y como autores. “Solo el lenguaje, la forma en que tejemos esas historias, nos permite ser distintos, contar nuestra historia de un modo vedado a los demás.”3 Esta forma de contar ya ha recibido el calificativo de erlesiano, porque, está claro, que nos encontramos ante una autora con una voz propia, un mundo propio que merecía una denominación para definirlo.  En cuanto a los temas, son los mismos que ya encontramos en sus libros de cuentos: la monstruosidad como concepto mutante, las relaciones humanas, la locura, la infancia, la crueldad, la casa, no como refugio, sino como lugar inquietante, etc.

Jeff Bridges 500x333.jpg

Jeff Bridges, el dios “inmortalmente aburrido” en el que se inspiró Patricia Esteban

Ya para terminar, quisiera referirme brevemente a mi personaje favorito de la novela: Dios. Un Dios, aburrido inmortalmente, que pasa el tiempo jugando con las internas como si fueran sus títeres y cuya traviesa intervención desatará la tragedia en el orfanato. El capítulo que le dedica Patricia es, para mi gusto, brillante. El actor Jeff Bridges ha sido, según su propia confesión, la inspiración para crearlo.

“Un libro es una casa vacía que se llena de gente, una fiesta en la que te miran y tú miras. Escribes porque quieres que a tu fiesta vaya todo el mundo, y beban y te amen, aunque luego debas recoger los añicos de todas las copas rotas, aunque se acabe pronto, demasiado pronto, el vino que necesitarás en tu próxima soledad.”

Patricia Esteban Erlés

 

El camino del tabaco de Erskine Caldwell

9788417181673.jpg

El pasado 11 de marzo nos reunimos de nuevo en el grupo de lectura “Leer Juntos-Miguel Catalán” para comentar La uruguaya de Pedro Mairal. Como siempre, antes de comentar esta lectura, propusimos la siguiente. En este caso, Carmen Delgado nos propuso leer El camino del tabaco del autor estadounidense Erskine Caldwell.

erskine-caldwell-640x479.png

Esrkine Caldwell nació en 1903 en la Georgia atrasada y pobre en la que discurre la mayoría de sus libros. Su madre fue maestra y su padre un pastor presbiteriano que cambiaba frecuentemente de destino, por lo que durante su infancia y primera adolescencia recorrió gran parte del estado de Georgia, escuchando muchos de los sermones de su padre. En sus novelas  no habla de oídas: tierra y sermones están reflejados en sus mejores obras (El camino del tabaco, La parcela de Dios y El Predicador, de 1932, 1933 y 1935 simultáneamente).

A los 14 años se marchó de casa y durante unos años llevó una vida errabunda, como casi todos los escritores del Sur, alternando trabajos muy diversos: obrero en una serrería, peón agrícola, futbolista, tramoyista, guionista de cine y periodista inevitablemente). No llegó a concluir sus estudios universitarios y pronto centró su carrera en la escritura y el periodismo. Contado todo con sarcasmo en sus memorias (Llamadlo experiencia, 1951)

Estamos ante un autor realmente prolífico que entre 1929 y 1987 publicó más de cincuenta obras. Y se siente a sus anchas en este ambiente de sus primeras narraciones, rural, empobrecido y también brutal, en el que los personajes no quieren trasladarse a la ciudad. Quizá por ello fracase  al intentar cambiar su ubicación a la gran urbe.

La obra de Caldwell ha caído en el olvido y hoy apenas se le recuerda, a pesar de que durante la década de los 30 fue el autor más vendido del mundo. Su nombre se menciona junto  a otros grandes escritores del Sur (Faulkner, Steinbeck, Dos Passos) aunque su reputación nunca ha estado al nivel de dichos autores.

Con motivo de su fallecimiento en 1987, Rafael Conte publicó en El  País un artículo conmemorativo (“La fuerza del testimonio”) en el que hace hincapié en la difusión que tuvo en España. Caldwell no fue conocido hasta después de la guerra, pero la censura franquista no toleró la sexualidad explícita ni la crítica a la religión de algunos de sus libros, precisamente los mejores. El camino del tabaco y La parcela de Dios vieron la luz en Argentina. Con el tiempo dejó de ser un escritor comprometido, entre otras cosas porque el mercado imponía la vuelta al intimismo y aunque nunca perdió su fuerza, ni la grandeza de sus diálogos (que nos permiten entender lo que está pasando) ni el sentido del ritmo  y siguió siendo siempre testigo de su tierra, a partir de la década de los cuarenta fue cayendo en el olvido.

EL CAMINO DEL TABACO. 1932. OTRA NOVELA INCÓMODA.

La trascendencia de esta novela la avalan los dieciocho millones de ejemplares vendidos hasta 1940, la adaptación teatral en Broadway y la versión cinematográfica (o traición cinematográfica) de John Ford en 1942.

Todo este éxito no quiere decir que no sea una novela incómoda, y más para el lector actual: no tiene personajes con los que empatizar, ni intriga ni prosa brillante. Es una novela muy desnuda que refleja un panorama desolador de la vida rural de Georgia tras la crisis del 29.

Caldwell nos lleva a observar unos pocos días de la vida de los Lester, familia del sur de Georgia, arruinada (ruina en la que pone mucho empeño)  tras siete años sin cultivar los campos y que se resiste a abandonar el campo y marchar a la ciudad, con la esperanza del cabeza de familia, Jeeter, de que el campo, con la ayuda de la gracia divina, vuelva a germinar.

La novela presenta uno de los comienzos (unas cincuenta páginas) más subyugantes de la literatura, que contrasta con un final casi de compromiso: Lov, yerno de Jeeter, casado con su hija Pearl (12 años) y uno de los pocos varones con trabajo remunerado, regresa a casa tras la compra de un saco de nabos. Tiene que hablar con su suegro pero teme parar por su casa por miedo a que esa manada de lobos hambrientos le robe el saco.

La familia Lester  está compuesta por Jeeter, el cabeza de familia, Ada, su mujer, con la que ha tenido diecisiete hijos y a la que solo el hambre ha hecho hablar, Ellie May, de 18 años, mujer hermosa pero que espanta por su labio leporino, Dude, de 16 años y con las facultades intelectuales algo disminuidas y la abuela, que se arrastra al bosque en busca de raíces que comer.  Familia marcada por hambre vieja.

Para José María Merino, en un artículo publicado en Revista de libros, la novela no parece haber partido de ningún plan previo, aunque la división en capítulos parece unificarla: los capítulos I –VI no necesitarían ninguna división independiente, ya que tratan el mismo asunto (Lov con sus nabos frente a la casa de los Lester) sin rupturas temporales ni cambios en la perspectiva. Dentro de este bloque, los capítulos V y VI amplían los acontecimientos y cambian levemente el punto de vista. En el capítulo V la cámara enfoca a Jeeter devorando los nabos en el bosque y posteriormente entra en escena la predicadora Bessie, pieza fundamental para lo que se narra a continuación. Los capítulos VII y VIII nos dan información breve pero sustanciosa sobre la familia Lester: su decadencia, la dispersión de sus hijos, sus lacras y sus miedos, enmarcado en la miseria material y social de la Gran Depresión, agravada por el fenómeno Dust Bowl.  Los capítulos IX y XVI dan cuenta de la boda entre Dude y Bessie, el viaje con Jeeter a la gran ciudad hasta que llegamos a la conclusión final, algo forzada, que abarca los capítulos XVIII al XIX.

La obra, marcada por el hambre de la Gran Depresión nos lleva a preguntarnos por la situación que abocó  a que personas reales se conviertan en los personajes esperpénticos que son los Lester.

Cuando en 1928 Valle habló de las tres formas que tiene el autor de ver a sus personajes (de rodillas, de pie, en el aire) no pudo hablar de El camino del tabaco, que se acerca mucho a la tercera forma. Es narrador sale de escena y muestra una familia desnortada, abúlica, mezquina y malvada. El aparente humor con que son tratados es un humor muy serio e impregna toda la novela.

Como lectores, miembros de la sociedad de bienestar, nos cuesta situarnos (como cuestan todos los esperpentos) ante este tipo de personajes tan embrutecidos y tenemos que esforzarnos para no dejarnos llevar por el asco.

Caldwell no nos ayuda a entenderlos mejor: dice qué hacen, qué dicen  (especialmente qué dicen) y los sitúa entre humanos y animales, dejando entrever que siempre fueron igual de bestias. Y ello porque la pobreza no dignifica, como predican sus predicadores ni los pobres son bienaventurados. No es de extrañar que Caldwell fuera anatemizado en todas las bibliotecas públicas del sur de Georgia.

Cuando hambre y pobreza se cronifican en gentes que no tienen ni fuerza, ni ganas ni inteligencia para luchar contra ellas y autores como Caldwell están ahí para regístralo, nacen novelas del estilo El camino del tabaco.

NUESTRA PRÓXIMA REUNIÓN SE CELEBRARÁ EL PRÓXIMO 8 DE ABRIL A LAS 19.00 EN LA BIBLIOTECA. ¡OS ESPERAMOS!

La uruguaya de Pedro Mairal

Lauruguaya_indienauta1.jpgUn poco tarde, pero aquí va la próxima lectura del Leer Juntos Miguel Catalán. En esta ocasión para leer  La uruguaya de Pedro Mairal propusimos un modelo algo distinto en el material que facilitamos y recordad que nos reuniremos el próximo 11 de marzo para comentar la novela:

000

000.png

Si queréis escuchar la playlist de La uruguaya, lo podéis hacer aquí:

Y si tenéis curiosidad sobre la frase “Tiranos, temblad” que aparece en el libro, seguro que sabéis que es una de las frases del himno nacional de Uruguay:

Aunque en realidad en el libro Pedro Mairal se refiere al programa Tiranos temblad:

Las esposas de Los Álamos de Tarashea Nesbit: nuestra próxima lectura

 

510WFHQICRL.jpg

El pasado lunes nos reunimos en el club de lectura para comentar La sonrisa de Mandela de John Carlin. Como en otras ocasiones, presentamos la siguiente lectura. En esta sesión una de las miembros del grupo de lectura, Rosa Tejedor, propuso la lectura de Las esposas de Los Álamos y nos explicó de manera magistral algunas de las cuestiones científicas y técnicas con las que están relacionados algunos de los aspectos del libro.

Esta es el material que nos preparó Rosa y a la que agradecemos enormemente su esfuerzo y su colaboración:

TARASHEA NESBIT (1981)

nesbit-tarashea.jpeg

TaraShea Nesbit nació en 1981 en Dayton, Ohio, una sede menos conocida que Los Álamos del Proyecto Manhattan, pero igualmente secreta. Es profesora (Assistant profesor) de ficción y no ficción en la Universidad de Miami en Ohio.

En este vídeo podéis encontrar información sobre el libro y su autora:

Las esposas de Los Álamos, TaraShea Nesbit from El Cuarto de las Maravillas on Vimeo.

La ecuación de Einstein, propuesta en 1905, relaciona la masa y la energía de forma directa (E=mc2), siendo la constante de proporcionalidad la velocidad de la luz (c=300.000.000 m/s) al cuadrado. De esta forma, Einstein estableció que todo proceso que transcurre con una variación de energía lleva asociado un cambio de masa.

Masa y energía son manifestaciones de una misma cosa”, A. Einstein.

Es necesario relacionar la ecuación de Einstein con otros descubrimientos, también de principios del siglo XX, para comprender sus implicaciones y posibilidades. El descubrimiento de la radiactividad por parte de Becquerel y los trabajos derivados de este fenómeno realizados por Pierre y Marie Curie pusieron de manifiesto que existen procesos de transformación de la materia en los que la variación de la masa es significativa y, por tanto, el intercambio de energía con el entorno enorme. En 1938 Hahn y Strassman, con la colaboración de Meitner, bombardearon uranio con neutrones obteniendo elementos más ligeros que el uranio. Casi inmediatamente, Meitner y Frisch explicaron teóricamente este proceso, que se denominó fisión nuclear. El contexto histórico de estos descubrimientos, cercanos al inicio de la II Guerra Mundial, determinó que la primera aplicación directa de una reacción nuclear fuera un arma.

La entrega a Roosevelt de la carta Szilard-Wigner, firmada por Einstein, en la que informaban de la posibilidad de fabricar armas basadas en reacciones nucleares de una potencia destructiva desconocida hasta entonces, fue el inicio del Proyecto Manhattan (1942). Este proyecto de investigación y desarrollo tuvo un doble objetivo: construir una bomba nuclear y conseguirlo antes que los científicos de la Alemania nazi. Los científicos del momento, al menos los más implicados en el proyecto, ya sabían que iban a desarrollar la primera arma capaz de provocar la extinción de la vida en la Tierra.

En el vídeo que viene a continuación podéis oír  la opinión de uno de los creadores de la primera bomba nuclear sobre su creación. Robert Oppenheimer fue un físico estadounidense que dirigió el proyecto Manhattan. Sus palabras en este vídeo se refieren a lo que él había ayudado a crear y que destruyó tantas vidas en Japón en la Segunda Guerra Mundial. Entendiendo claramente lo que había hecho y aterrorizado por el futuro que esto auguraba, después de las bombas en Japón, luchó a favor del control internacional de las armas nucleares y para evitar el desarrollo de la bomba de hidrógeno. Sus contemporáneos lo encontraron convincente. Sus mejores estudiantes lo reverenciaban. Muchas mujeres lo adoraban. Sus colegas apreciaban su mente rápida, erudición y brillantez como teórico, y admiraban su liderazgo. Pero en el recuento final, Oppenheimer tuvo una vida trágica, la vida de un hombre que fue exitoso como un fabricante de armas y no como un pacificador.

Hoy, los físicos que participamos en la búsqueda del arma más formidable y peligrosa de todos los tiempos…no podemos dejar de advertir una y otra vez: no podemos ni debemos escatimar esfuerzos para hacer que las naciones del mundo, y especialmente sus gobiernos, sean conscientes del desastre indescriptible que seguramente provocarían a no ser que cambien su actitud unos hacia otros y hacia la tarea de construir el futuro. Ayudamos a crear esta arma nueva para prevenir que los enemigos de la humanidad la logren antes que nosotros. Esto, con la mentalidad de los nazis, significaría una destrucción inconcebible, y la esclavitud del resto del mundo…” A. Einstein.

Los recursos de personal y de dinero que se asignaron al proyecto fueron enormes y las medidas de seguridad para evitar filtraciones férreas. Las ubicaciones del Proyecto Manhattan fueron numerosas y secretas. El objetivo principal de la mayoría de los laboratorios era disponer de combustible nuclear. El Laboratorio Nacional de Los Álamos (Nuevo Méjico) fue el laboratorio central del Proyecto Manhattan que se ocupó del diseño de las bombas y su construcción.

En este contexto se enmarca Las esposas de Los Álamos, que no se ocupa de los aspectos científicos del Proyecto Manhattan, ni siquiera de los investigadores, sino de la vida en Los Álamos, en un lugar tan secreto que su dirección durante el periodo del proyecto era un apartado postal. Las mujeres, como un personaje colectivo, son las narradoras de una vida que, en muchos casos, no han elegido. Están dentro de uno de los desarrollos científicos que más han condicionado la política y el desarrollo social, pero ellas se preocupan del agua marrón que sale por el grifo, de sus hijos, de sus maridos, de los cotilleos, de sus padres a los que no les pueden decir dónde están, de sus hermanos muertos, de la guerra, de sus trabajos mal pagados, en definitiva, de su vida.

ALGUNOS PERSONAJES REALES DEL LIBRO

En Las esposas de Los Álamos aparecen los siguientes personajes reales:

200px-Leslie_Groves.jpg

El general Leslite Groves.

200px-Niels_Bohr.jpg

Niels Böhr: físico danés Premio Nobel de Física en 1922

enrico-fermi-chalkboard_2.jpg

Enrico Fermi: físico italiano Premio Nobel de Física en 1938

220px-Bundesarchiv_Bild183-R57262,_Werner_Heisenberg.jpg

Werner Heisenberg: físico alemán Premio Nobel de Física en 1932

CAMBIO DE FECHAS PARA LAS SESIONES DE MARZO, ABRIL Y MAYO

Por último, comentamos que por un error en la planificación de principios de curso, teníamos que modificar las fechas de las sesiones de marzo, abril y mayo, que quedan finalmente así:

  • 11 de febrero
  • 11 de marzo
  • 8 de abril
  • 6 de mayo