Distancia de rescate de Patricia Schewin

El pasado lunes, 15 de diciembre, nos reunimos para comentar Ánima de Wajdi Mouawad. Carmen Delgado dirigió la reunión y, además, nos propuso la siguiente lectura para las vacaciones. Volveremos a encontrarnos el próximo día 11 de enero, nada más volver de vacaciones. Aprovechamos para desearos desde la Biblioteca unas felices fiestas y un muy próspero año 2016.

Ahora sí, ya, la fantástica introducción que ha preparado Carmen Delgado para nuestra nueva lectura.

DISTANCIA DE RESCATE de Samanta Schweblin

Yo siempre pienso en el peor de los casos. Ahora mismo estoy calculando cuánto tardaría en salir corriendo del coche y llegar hasta Nina si ella corriera de pronto hasta la pileta y se tirara. Lo llamo “distancia de rescate”, así llamo a esa distancia variable que me separa de mi hija y me paso la mitad del día calculándola, aunque siempre arriesgo más de lo que debería

14265006863808-1La red no es generosa con la biografía de Samanta Schweblin, escritora bonaerense de origen alemán, nacida en 1978. Se licenció Imagen y Sonido en la UBA. Cuando acabó la carrera pensó que era el momento de independizarse y abrió una agencia de diseño, de la que han salido las portadas de varios de sus libros.   Abandonó el negocio tras recibir una beca de escritura creativa en México. Desde allí ha empezado un gran viaje literario que le ha llevado a varios países de Latinoamérica y Europa. (Shanghái, Italia). Actualmente, gracias a otra beca, reside en Berlín, donde se siente una “absoluta extranjera”, sensación que no le disgusta en absoluto y que le permite dedicarse con más profundidad a la escritura y obtener una perspectiva distinta de su propio país.

“No es lo mismo abrazar a alguien que uno quiere y tenerlo muy cerca que verlo desde lejos. Con la distancia se produce cierta ternura y vulnerabilidad de ese otro que uno no puede percibir cuando está en Argentina”

Su libro de cuentos El núcleo del disturbio (2002) ganó el primer premio del Fondo Nacional de las Artes 2001, y su cuento “Hacia la alegre civilización de la capital”, el primer premio en el Concurso Nacional Haroldo Conti. Algunos de sus cuentos ya se encuentran traducidos al inglés, el francés, el alemán y el sueco. Su segundo libro de cuentos, Pájaros en la boca (2009), obtuvo el Premio Casa de las Américas de 2008. En 2010 publicó La pesada valija de Benavides en la editorial uruguaya La Propia Cartonera y fue elegida por la revista británica Granta como una de los veintidós mejores escritores en español menores de 35 años.

En el año 2012 ganó el Premio Juan Rulfo por el cuento “Un hombre sin suerte”, en el que narra un encuentro entre una niña y un desconocido. En 2014 obtuvo el Premio Konex; Diploma al Mérito por su trayectoria como cuentista durante el período 2009-2013.

En 2015 ganó el IV Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero con su libro Siete casas vacías. En 2015 también ha ganado el Premio Tigre Juan por su novela Distancia de rescate.

A través de distintas entrevistas sabemos de la importancia que su abuelo materno tuvo para ella:

Él, Alfredo De Vincenzo, era artista plástico, y cuando tenía siete años me incluyó en su itinerario de fines de semana(…)Los sábados estaba todo el día entre adultos, en su taller de aguafuertes y grabados, en San Telmo (…) Creo que mi primerísima formación viene de las artes plásticas y no de las letras.(…) Mi abuelo fue el primero que me mostró determinados mundos muy oscuros e interesantes. Me llevaba al teatro a ver Shakespeare o Beckett, y después, como era amigo de los actores, íbamos a cenar con ellos.

Y de la presencia constante del Alzheimer en su familia.

Curiosamente en ninguna entrevista (de las que yo he consultado) habla directa o indirectamente de sus padres, siendo que la relación central de Distancia de rescate es la relación materno-filial.

En distintos círculos literarios se la considera heredera de Borges y Cortázar, cuya influencia reconoce, pero se siente más deudora de Bioy Casares o Antonio de Benedetto, ya que “sus mundos son mucho más cercanos al mundo real de lo que podría ser, por ejemplo, el mundo de Cortázar”. La autora reconoce que, además de la influencia de los grandes cuentistas latinoamericanos, su obra, sin Kafka, no habría existido. Y tanto.

DISTANCIA DE RESCATE (2015)

DistanciaDeRescateSe trata, sorprendentemente, de su primera novela, que comenzó como un cuento que no paraba de darle problemas. Era un cuento que comenzaba a mitad de la noche con Nina (tres años), hija de Amanda, sentada en la cocina mirando una lata de arvejas (guisantes, soja?) y diciéndole a su madre que ella no era su hija, que no era Nina. Para desarrollar el embrión necesitaba más extensión, una extensión que le permitiera trabajar los matices de sus voces.

Se decantó entonces por la novela. Una novela muy corta, 124 páginas estructuradas en un único capítulo, con una trama escabrosa y vertiginosa que incita a la lectura.

La voz narrativa de la obra es el diálogo entre dos personajes: David (un niño de 9 años) y Amanda (madre de Nina -una niña de 3- y amiga de Clara -la madre del primero-).

Pero hay algo en este diálogo en el que las dos voces son necesarias, que no es lo que debería ser: los roles de ambos están invertidos y es el niño quien de manera incisiva, insistente, urgente, guía la conversación, plantea las preguntas, rechaza gran parte de lo que Amanda cuenta (por no ser importante) y decide lo que es importante y lo que no. Es él quien imprime ese endiablado ritmo a la historia, la impregna del carácter de urgencia, genera tensión narrativa. Amanda es la voz que cuenta los hechos que la han llevado a donde se encuentra, a las puertas de la muerte, sin tiempo para digresiones ni para perderse en bucles que “no son importantes”. La novela es una locura, un rapidísimo huir hacia delante, Amanda siempre tironeada por la tiranía de David (salvo en las páginas finales, cuando ya no hay remedio para nada). Y la narración de Amanda da paso a la voz de Clara, la madre de David, que nos pone en antecedentes del accidente desencadenante de toda la trama. David tuvo un accidente y a Carla no le quedó más remedio que acudir a una curandera.

Se trata de una narración retrospectiva que va introduciendo sutilmente (como se introduce él) el peligro de los herbicidas (el glisofato) tan presente en el campo argentino. Su efecto es rápido y devastador sobre animales y personas. Amanda sabe que debe llegar a un punto que le permita “darse cuenta de lo importante”, para lo que tiene que repasar los días anteriores que la ha conducido a donde se encuentran ella y, sobre todo Nina (¿qué pasa con Nina?). David sabe que en sus recuerdos están las claves de lo sucedido.

El diálogo (bien extraño, vive Dios) entre David y Amanda tiene lugar en un espacio indefinido (¿Un hospital, un centro de salud donado por quienes contaminan las aguas?). Situado en un lugar aparentemente idílico, el campo al que los bonaerenses van a pasar sus vacaciones, sin apenas referencias geográficas. De lugares aparentemente idílicos, pasamos al campo como espacio del peligro, del contagio. La presencia del veneno (Veneno fue la traducción alemana de la obra) asalta la narración. Es el eje de la novela, el origen de esos gusanos que tanto atormentan a David. Un espacio por el que fluye un arroyo contaminado, animales muertos y niños deformes (¡Qué afición las del Cono Sur hacia las deformidades: Fogwill, Aurora Venturini, Jodorowskyi ) en las pocas calles del minúsculo centro urbano, donde las enfermeras tienen orden de tratar las intoxicaciones como insolaciones.

En la tensión escalofriante que genera Distancia de rescate se encuentra la justificación misma del título: la distancia de seguridad que procura no trasgredir la madre para, en caso de fatalidad, socorrer a tiempo a su hija. El hilo se tensa, quizá la madre arriesga demasiado. Al final de la novela, el desenlace no queda claro.

La resolución de la historia, la contraposición entre lo paranormal y el fondo realista puede resultar forzada, pero el estilo, elegante y preciso, necesariamente tiene que centrar al lector, quizá en un principio desnortado por la superposición de voces narrativas.

Varias preguntas quedan en el aire. ¿Estamos ante una novela fantástica?. Yo no lo creo.

PARA SABER MÁS:

La cadena de librerías mexicana Gandhi realizó esta entrevista a Samanta Schweblin con motivo de la publicación de Distancia de rescate:

 

Audiovideoteca de escritores ha grabado diez documentales de diez minutos a otros tantos escritores argentinos nacidos en la década del 70. Aquí podéis ver el de Samanta Schweblin:

Por último, una entrevista a Samanta Schweblin en el programa de TV Pública Argentina Otra trama. La entrevista comienza en el minuto 3.24.

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