Archivo de la categoría: Malos tiempos para la lírica

Malos tiempos para la lírica: poema 12

POEMA Nº 12

EL SILENCIO

marianne moore:

Mi padre solía decir:
“las personas superiores jamás hacen visitas largas;
no hay que enseñarles la tumba de Longfellow,
ni las flores de cristal de Harvard.
Autosuficientes como el gato
—que se lleva la presa a un rincón
con el rabo fláccido del ratón colgándole de la boca como un cordón de zapato—
a veces disfrutan de la soledad,
ya que se pueden quedar sin habla
al escuchar palabras que les hayan encantado.
El sedimento más profundo se expresa siempre en silencio:
No en el silencio, sino con discreción”.
 
Tampoco era insincero cuando decía: “ Haz en mi casa tu posada”.
Las posadas no son domicilios.
 

Tomo del magnífico libro 365 pájaros tiene el cielo: agenda poética de Gurutze Calparsoro la referencia a este poema:

“Moore, radical defensora del sufragismo y de la igualdad económica de la mujer, y también luchadora contra el racismo y el clasismo, escribió poesía desde su ingreso en la universidad, aun cuando no publicara hasta 1915. Creía que “la precisión, la economía de  exposición, la lógica con fin desinteresado, el dibujo y la identificación liberan, al estar relacionados, la imaginación”. Auden la consideraba ejemplo para los poetas por denotar su arte una integridad personal infrecuente y por su tensión entre ética y estética.”

QUIERO MÁS…

Estos son los libros traducidos al castellanos disponibles en nuestro país:

  • Marianne Moore: poesía completa (Lumen, 2010)
  • Pangolines, unicornios y otros poemas (El acantilado, 2005)
  • Poesía reunida (1915-1951), (Hiperión, 1996)

COLECCIONO LOS POEMAS...

Si te interesa coleccionar los poemas, puedes descargarlos aquí.

Malos tiempos para la lírica- Poema 12

Aquí podéis oír el poema de Marianne Moore leído en su idioma original. Enjoy it!

 

Malos tiempos para la lírica: poema 11

POEMA Nº 11

allegro

Thomas tranströmer

 ‘Allegro’

Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn -significa.
“No nos rendimos. Pero queremos paz”.
La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.
 
 
Del libro El cielo a medio hacer (1962), incluido en la antología Deshielo a mediodía (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.

 

El poeta sueco Thomas Tranströmer fue Premio Nobel de Literatura en el año 2011. Antes de este galardón, era ya un poeta muy reconocido, que había ganado entre otros los premios Bonnier para la poesía, el premio internacional Neustadt para la literatura, el Oevralids, el Petrach de Alemania, y el galardón sueco del Foro Internacional de la Poesía. En 1990 sufrió una hemiplejia que le impide hablar, aunque sigue escribiendo poesía y tocando el piano.

El magnífico poema que os ofrezco presenta una lectura más intensa si se lee a la luz de esta incapacidad de hablar y esta dedicación a la poesía. Tranströmer ha buscado y encontrado una nueva forma de comunicar  que demuestra, como afirmó el poeta y traductor uruguayo Roberto Mascaró, “las lenguas son barreras superables”.

QUIERO MÁS…

La obra de Thomas Tranströmer está traducida a cincuenta idiomas. Estos son los libros traducidos al castellanos disponibles en nuestro país:

  • Visión de la memoria (Nórdica, 2o12)
  • El cielo a medio hacer (Nórdica, 2010)
  • Air mail (Nórdica, 2012)
  • El árbol y la nube (Nórdica, 2012)
  • Bálticos y otros poemas (Nórdica, 2012)
  • Deshielo a mediodía (Nórdica, 2011)

COLECCIONO LOS POEMAS...

Si te interesa coleccionar los poemas, puedes descargarlos aquí.

Malos tiempos para la lírica- Poema 11

Y para los que quieran leer el poema oyendo a Haydn, aquí va la sonata para piano nº 59. Disfrutadla:

 

Malos tiempos para la lírica: poema 10

POEMA Nº 10

hijos de la bonanza

ben clark

“HIJOS de la bonanza” nos llamaban:
los que no conocieron ni la hambruna
ni las agudas larvas de estridencia
chillando en el oído por las bombas. 
Y cuando nuestras piernas tan delgadas
caían y sangraban porque el parque
era de un hormigón armado y frío,
se quedaban callados, observando
nuestro llanto con un gesto de sorna.
 
Debíamos vivir y dar las gracias
por la ocre rozadura en la garganta
que provocaba el aire al refugiarse.
Agradecer las flechas de las nubes
y que un fango lechoso a nuestros pies
—en un último gesto agonizante—
le mordiera las botas al progreso.
¿Y cómo agradecerles la alegría?
La risa provocada por los hombres
inocentes del mar
cuando se encaminaban hacia el río
dispuestos a bañarse entre excrementos.
 
También estaba el tedio
de tener que explicarles a los niños
palabras como pueblo indio, oso
pardo, ballena azul o lince ibérico.
Pero eso eran minucias, sacrificios
en nada comparables al sufrido
por aquellos que ahora nos decían
“hijos de nuestra sangre”, tan severos.
 
Aunque, a veces, es cierto, no era fácil,
simplemente intentamos ir viviendo.
Haciendo caso omiso al comezón,
al vacío que moraba en nosotros,
hijos de la bonanza;
los hijos de los hijos de la ira,
herederos de todos sus despojos.
 
 
                                                                                 Los hijos de los hijos de la ira (2006)

 

La contraportada del libro del que está extraído este poema nos informa de que su autor, Ben Clark, nació en Ibiza en 1984. Es un autor multipremiado, desde sus inicios con diecisiete años. En Cataluña quedó segundo en el “XXVI Premi Josep Pla” por su poemario Secrets d’una sargantana, publicado después en Ibiza en 2001 por el Consell. En 2002 publicó junto con otros tres autores en Solstici d’Estiu VI (Fundació ACA). Durante el curso 2004-5 residió en Córdoba con una beca de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, y recibió el Primer Premio de Arte Joven de Baleares por Cabotaje, publicado en noviembre de 2006. También ha publicado Capítulo Tres (Libros del Claustro Alto) y en Anayita (Universidad de Salamanca, 2004). El poema que recogemos procede del libro Los hijos de los hijos de la ira,  obtuvo el XXI Premio de Poesía Hiperión ex aequo con David Leo García. Ha obtenido también el  VII Premio de Poesía Joven “Félix Grande”  y el IV Premio de Poesía Joven RNE por el libro Mantener la cadena de frío, escrito en co-autoría con Andrés Catalán. El año 2012 obtuvo una beca para el Retiro para escritores Hawthornden Castle en Escocia. Su último libro Sex, se puede descargar gratuitamente en su blog. Colabora asiduamente en distintas revistas literarias y en la prensa salmantina.

Aunque el poema que traemos hoy al blog tiene ya siete años, resulta plenamente actual en estos tiempos airados y difíciles que nos está tocando vivir, donde los que mandan dicen que la siguiente generación vivirá, por primera vez en la historia, en peores condiciones que la anterior. No suele gustarme mucho la poesía social, pero hay tiempos, como estos, en los que va a ser necesaria.

QUIERO MÁS…

  • Mantener la cadena de frío (escrito en coautoría con Andrés Catalán. IV Premio de Poesía Joven RNEValenciaEditorial Pre-Textos2012). 
  • El amor del dodo (Morille, Asociación cultural El Zurguén, 2012).
  • Basura (Salamanca, Editorial Delirio, 2011). 
  • La mezcla confusa (VII Premio Nacional de Poesía Joven Félix GrandeSan Sebastián de los ReyesUniversidad Popular José Hierro2011).
  • Memoría (Barcelona, Editorial Huacanamo, 2009). 
  • Cabotaje (Premio Arte Joven de las Islas Baleares 2005Salamanca, Editorial Delirio, 2008).
  • Los hijos de los hijos de la ira (XXI Premio HiperiónMadridEdiciones Hiperión2006).
  • Secrets d’una sargantana i altres poemes (Santa Gertrudis de Fruitera, Associació Pares d’Alumnes del C.P. Santa Gertrudis2001).
  •  

COLECCIONO LOS POEMAS

Si deseas coleccionar este poema, lo puedes descargar aquí:

malos-tiempos-para-la-lírica-poema-10

 

Malos tiempos para la lírica: poema 9

POEMA Nº 9

REMUEVO EL TÉ EN SU TAZA

Javier delgado

mientras humea prome
tiendo una tarde feliz pe
ro remuevo y pienso si e
sa taza de té que ahora es
tá llena de té y promesas
no será la primera trampa 
de la tarde la primera y peor
trampa en la que caerá toda
la tarde entera como un ejér
cito puede caer a un pozo al
vadear un río todos mis yoes
por ejemplo a caballo en
la taza de té que ahora re
muevo ¿habrá una tarde
después de esta taza de té?
¿o será otra noche la que ten
ga el sabor del té que ahora
remuevo su  sabor a frío el 
sabor del pasado perdido?
Remuevo el té remuevo el té 
y la tarde que humea la tar
de que ya no se ve.
                                                                                         Amoramorte (2009)

Javier Delgado (Zaragoza, 1953) Bibliotecario, escritor e investigador de Arte. Fue miembro de Andalán y promovió diversas iniciativas culturales, como las revistas literarias A viva voz y Poesía en el campus. De su obra poética destacan  Zaragoza marina (1982),  El peso del humo (libro de horas profanas) (1988) y Amoramorte (2009). También ha escrito narrativa: Érase una vez una niña (1983), Ética de la resistencia (1987), María (1992), Memoria vencida (1992), Regalo a los amigos, I: Cada vez infancia (1996),  Regalo a los amigos (II): Jardines infinitos (2000) y Tierra de nadie (2009).

De su propia biografía publicó Uno de los nuestros (2002). Ha publicado también diversos estudios de Arte: Job en Veruela (1996), Claustro gótico del monasterio de Veruela (1998), Retablo Mayor (1999) y Coro gótico de la Seo de Zaragoza (2000), Jardín cerrado. Colegiata de Santa María de Borja (2000), Portada del Perdón de la Colegiata de Daroca (2003), Coro de la catedral de Tarazona (2005). Mercado central de Zaragoza (2003), Fachadas de Félix Navarro (2003 ), Centro Mercantil de Zaragoza (2004), Parque Primo de Rivera de Zaragoza: Pequeña guía del Parque Grande (1998 y 2004) y Un parque para el siglo XXI (2004)


Este poema pertenece  al bellísimo y durísimo libro de Javier Delgado Amoramorte. Al parecer, el poeta escribió el texto de su libro sin hacer separaciones entre las palabras ni en los versos, como un continuum. De la labor de edición para la publicación, realizada en colaboración con José Antonio Labordeta, surgieron estos poemas con los encabalgamientos más abruptos que haya conocido la poesía. La disposición de las palabras es dolorosa, dificulta la lectura, que acaba siendo intermitente, balbuceante,  pero que transmite como pocas el dolor y la angustia del contenido. Una obra maestra. 

QUIERO MÁS…

  • Zaragoza marina (reeditado en Las Tres Sorores, 2005)
  • El peso del humo (libro de horas profanas) (Universidad de Zaragoza, 1988).
  • La voz a las tres de la madrugada (DVD, 2010)
  • La editorial Vaso roto ha publicado sus memorias: Una mosca en la sopa (Vaso roto, 2010)
  • La editorial Cal y arena ha publicado sus ensayos: El flautista en el pozo: ensayos escogidos (1972-2003) (Cal y arena, 2011).

COLECCIONO LOS POEMAS

Si deseas coleccionar este poema, lo puedes descargar aquí:

Malos tiempos para la lírica- Poema 9

 

Malos tiempos para la lírica: poema nº 8

POEMA Nº 8

en la bibliotecA

charles simic

                                                         Para Octavio

Hay un libro llamado
“Diccionario de Ángeles”.
Nadie lo ha abierto en cincuenta años,
lo sé, porque cuando lo abrí
sus tapas crujieron, las páginas
se derrumbaron. Allí descubrí
 
que los ángeles habían sido una vez tan numerosos
como especies de moscas.
El cielo al ocaso
solía estar espeso de ellos.
Había que agitar las manos
para mantenerlos apartados.
 
Ahora el sol brilla
a través de las altas ventanas.
La biblioteca es un lugar apacible.
Ángeles y dioses se apilaban
en libros oscuros no abiertos.
El gran secreto está
en algún estante junto al cual la Srta. Jones
pasa todos los días en sus rondas.
 
Ella es muy alta, de modo que mantiene
su cabeza inclinada como si escuchara.
Los libros están susurrando.
Yo no oigo nada, pero ella sí.

                                                                                 (De “Gods and Devils”, 1990)

Charles Simic nació en Belgrado. En el año 1953 se traslada junto a su familia a los Estados Unidos. Publicó sus primeros poemas en 1959. En 1961 fue reclutado por el ejército estadounidense y en 1966 se graduó en la Universidad de New York.  Charles Simic es Poeta laureado de la Biblioteca del Congreso y ha ganado numerosos premios y distinciones (Fundación Guggenheim, Fundación MacArthur, Nationa Endowment for the Arts, Premio Pulitzer…)

Jordi Doce, uno de los traductores de Simic al castellano, ha escrito sobre el poeta:

“A veces me parece que todos los poemas de Charles Simic (1938) son, en realidad, el mismo poema, la celebración de un mundo nocturno y desastrado, una fantasmagoría cruzada de claves pictóricas y cinematográficas y de un omnipresente humor negro que en ocasiones deriva en ironía o sarcasmo. Con el tiempo, lo narrativo ha ido cobrando preeminencia, pero siempre dentro de una estructura trunca en la que algo irradia misterio desde una ausencia que nadie (y mucho menos el poeta) logra explicarse.”

Este poema me parece especialmente adecuado para nuestro blog por su bellísima alusión a la biblioteca, un lugar apacible donde brilla el sol y donde se pueden encontrar tesoros si uno se toma la molestia de prestarles atención. También nuestra biblioteca es un lugar apacible donde numerosos tesoros esperan que vengáis a descubrirlos.

QUIERO MÁS…

  • El mundo no se acaba y otros poemas (DVD,1999).
  • Desmontando el silencio (Ayuntamiento de Lucena, 2008).
  • La voz a las tres de la madrugada (DVD, 2010)
  • La editorial Vaso roto ha publicado sus memorias: Una mosca en la sopa (Vaso roto, 2010)
  • La editorial Cal y arena ha publicado sus ensayos: El flautista en el pozo: ensayos escogidos (1972-2003) (Cal y arena, 2011).

COLECCIONO LOS POEMAS

Si deseas coleccionar este poema, lo puedes descargar aquí:

 malos-tiempos-para-la-la lírica-poema-8

 

Malos tiempos para la lírica: poema 7

POEMA Nº 7

UNA NOCHE FRÍA EL FÍSICO EXPLICA

WILLIAM WADSWORTH

    UNA NOCHE FRÍA EL FÍSICO EXPLICA

que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas
de calor registradas durante el intercambio de toda 
información. Anfitrión angélico, aguarda
en la puerta y sacude las partículas de nieve
de los hombros de los invitados, cada uno agregado
específicamente a la función para ser sustraído
de las posibilidades más frías de la noche.
 
Einstein afirma en su teoría,
entibiando sus alas frente a una hoguera virtual,
su fe inflamada por la triste conclusión de que x
se debe igualar a más de lo que nunca sabremos
creyó que dos naturalezas complementarias —situadas
en puntos extremos del universo—
pueden intercambiar complementos en un instante sin tiempo.
 
Pero nadie lo ha demostrado; nuestros instrumentos
carecen de tiempo y mundo suficientes para comprobar
lo angélico de una lógica. Y sin embargo, Einsein lo 
previó: miro tu mirada a través de la habitación,
y en esa mirada conjugamos cada instante
en el tiempo presente. A través del espacio exterior
intercambiamos las pérdidas involuntarias de calor.
 
Al observarnos ambos desde las alas,
otros comen y beben para colmar el silencio
que desciende de las nebulosas solitarias
hasta desvanecerse en centelleos
de conversación y constelaciones de alimento.
Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar.                                                                  
                                                                                                                                                                           
                                                                                  

La escuálida nota que aparece en la edición española de Una noche fría un físico explica (Vaso roto, 2010) indica sólo que William Wadsworth ha publicado sus poemas y sus ensayos en diversas revistas (The Paris Review, The New Republic, The Yale Review o The Boston Review). También se menciona su inclusión en antologías como The Best American Erotic Poems o The Library of America Anthology of American Religious Poems, editado por Harold Bloom. Me impresiona esta mezcla de erotismo y religión.  Aparte de escribir, William Wadsworth es profesor adjunto en el MFA Writing Program de la Universidad de Columbia. Reside en Nueva York.

Añaden en la contraportada que la poesía de Wadsworth es “culta, precisa, más amiga del estremecimiento sutil que del zarandeo desbocado”. No puedo estar más de acuerdo. Al leerla resuenan los grande poetas norteamericanos (Frost, Ashbery, William Carlos Williams, Anne Sexton, Kenneth Rexroth…), aunque su voz lírica es inconfundible.

No es extraño a la poesía contemporánea el uso de imágenes procedentes del mundo concreto y contundente de la física para expresar sentimientos tan abstractos  y delicados como el amor. El prodigio angélico de la comunicación amorosa aparece reflejado en este poema apoyado en leyes físicas “que no podemos romper ni probar”

QUIERO MÁS…

La editorial Vaso roto ha realizado la primera y única edición de poemas de William Wadsworth:

  • Una noche fría el físico explica (edición bilingüe), Vaso roto, 2010.

COLECCIONO LOS POEMAS

Si deseas coleccionar este poema, lo puedes descargar aquí:

Malos tiempos para la lírica- poema 7

 

 

 

Malos tiempos para la lírica: poema 6

POEMA Nº 6

SOY VERTICAL

Silvia plath

          SOY VERTICAL

Pero preferiría ser horizontal.
no soy un árbol con las raíces en la tierra
absorbiendo minerales y amor maternal
para que cada marzo florezcan las hojas,
ni soy la belleza del jardín
de llamativos colores que atrae exclamaciones de
admiración
ignorando que pronto perderá sus pétalos.
Comparado conmigo, un árbol es inmortal
y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.
 
Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
a veces pienso que cuando estoy durmiendo
me debo parecer a ellos a la perfección—
oscurecidos ya los pensamientos.
para mí es más natural estar tendida.
Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con
libertad,
y así seré útil cuando al fin me tienda:
entonces los árboles podrán tocarme por una vez, y las
         flores tendrán tiempo para mí.
                                                                     
                                                                                      Silvia Plath (1932 – 1963)  
                                                                                     Cruzando el océano (1971)                                                                                           
                                                                                  

Plath, a quien llamaron Silvia por las asociaciones de ese nombre con la salvia y con el adjetivo poético “sylvan”, nació en Boston en 1932. En 1950 entró en el prestigios Smith College para cursar literatura: era una alumna brillante que ambicionaba ser popular. Obtuvo una beca Fullbright para ampliar estudios en la universidad de Cambrigde, donde conoció a su esposo, el poeta Ted Hughes.

Sylvia Plath se suicidó. Todo el mundo lo sabe. También se sabe que durante mucho tiempo se culpó a Ted Hughes, su marido, de su terrible final. Ted Hughes sostuvo hasta su muerte que el suicidio de Sylvia estaba inevitablemente escrito en las exquisitas y torturadas páginas de su mente. Inevitablemente, leeremos siempre la obra de Plath desde su suicidio. Sobre la muerte y el dolor de las personas edificamos una casa de explicaciones absurdas. Meses antes de su muerte Silvia Plath escribió a su madre: …”estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida, los que me harán famosa”. Y estaba en lo cierto.

QUIERO MÁS…

Si os apetece leer más poemas de la obra de esta escritora, hay bastantes ediciones disponibles:

  • Poesía completa (edición bilingüe), Bartleby, 2008.
  • Antología, Visor, 2003.
  • Ariel, Hiperión, 2002
  • Árboles en invierno, Hiperión, 2002.

COLECCIONO LOS POEMAS

Si deseas coleccionar este poema, lo puedes descargar aquí:

Malos tiempos para la lírica- Poema 6