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Malos tiempos para la lírica: poema 9

POEMA Nº 9

REMUEVO EL TÉ EN SU TAZA

Javier delgado

mientras humea prome
tiendo una tarde feliz pe
ro remuevo y pienso si e
sa taza de té que ahora es
tá llena de té y promesas
no será la primera trampa 
de la tarde la primera y peor
trampa en la que caerá toda
la tarde entera como un ejér
cito puede caer a un pozo al
vadear un río todos mis yoes
por ejemplo a caballo en
la taza de té que ahora re
muevo ¿habrá una tarde
después de esta taza de té?
¿o será otra noche la que ten
ga el sabor del té que ahora
remuevo su  sabor a frío el 
sabor del pasado perdido?
Remuevo el té remuevo el té 
y la tarde que humea la tar
de que ya no se ve.
                                                                                         Amoramorte (2009)

Javier Delgado (Zaragoza, 1953) Bibliotecario, escritor e investigador de Arte. Fue miembro de Andalán y promovió diversas iniciativas culturales, como las revistas literarias A viva voz y Poesía en el campus. De su obra poética destacan  Zaragoza marina (1982),  El peso del humo (libro de horas profanas) (1988) y Amoramorte (2009). También ha escrito narrativa: Érase una vez una niña (1983), Ética de la resistencia (1987), María (1992), Memoria vencida (1992), Regalo a los amigos, I: Cada vez infancia (1996),  Regalo a los amigos (II): Jardines infinitos (2000) y Tierra de nadie (2009).

De su propia biografía publicó Uno de los nuestros (2002). Ha publicado también diversos estudios de Arte: Job en Veruela (1996), Claustro gótico del monasterio de Veruela (1998), Retablo Mayor (1999) y Coro gótico de la Seo de Zaragoza (2000), Jardín cerrado. Colegiata de Santa María de Borja (2000), Portada del Perdón de la Colegiata de Daroca (2003), Coro de la catedral de Tarazona (2005). Mercado central de Zaragoza (2003), Fachadas de Félix Navarro (2003 ), Centro Mercantil de Zaragoza (2004), Parque Primo de Rivera de Zaragoza: Pequeña guía del Parque Grande (1998 y 2004) y Un parque para el siglo XXI (2004)


Este poema pertenece  al bellísimo y durísimo libro de Javier Delgado Amoramorte. Al parecer, el poeta escribió el texto de su libro sin hacer separaciones entre las palabras ni en los versos, como un continuum. De la labor de edición para la publicación, realizada en colaboración con José Antonio Labordeta, surgieron estos poemas con los encabalgamientos más abruptos que haya conocido la poesía. La disposición de las palabras es dolorosa, dificulta la lectura, que acaba siendo intermitente, balbuceante,  pero que transmite como pocas el dolor y la angustia del contenido. Una obra maestra. 

QUIERO MÁS…

  • Zaragoza marina (reeditado en Las Tres Sorores, 2005)
  • El peso del humo (libro de horas profanas) (Universidad de Zaragoza, 1988).
  • La voz a las tres de la madrugada (DVD, 2010)
  • La editorial Vaso roto ha publicado sus memorias: Una mosca en la sopa (Vaso roto, 2010)
  • La editorial Cal y arena ha publicado sus ensayos: El flautista en el pozo: ensayos escogidos (1972-2003) (Cal y arena, 2011).

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Malos tiempos para la lírica- Poema 9

 

Malos tiempos para la lírica: poema nº 8

POEMA Nº 8

en la bibliotecA

charles simic

                                                         Para Octavio

Hay un libro llamado
“Diccionario de Ángeles”.
Nadie lo ha abierto en cincuenta años,
lo sé, porque cuando lo abrí
sus tapas crujieron, las páginas
se derrumbaron. Allí descubrí
 
que los ángeles habían sido una vez tan numerosos
como especies de moscas.
El cielo al ocaso
solía estar espeso de ellos.
Había que agitar las manos
para mantenerlos apartados.
 
Ahora el sol brilla
a través de las altas ventanas.
La biblioteca es un lugar apacible.
Ángeles y dioses se apilaban
en libros oscuros no abiertos.
El gran secreto está
en algún estante junto al cual la Srta. Jones
pasa todos los días en sus rondas.
 
Ella es muy alta, de modo que mantiene
su cabeza inclinada como si escuchara.
Los libros están susurrando.
Yo no oigo nada, pero ella sí.

                                                                                 (De “Gods and Devils”, 1990)

Charles Simic nació en Belgrado. En el año 1953 se traslada junto a su familia a los Estados Unidos. Publicó sus primeros poemas en 1959. En 1961 fue reclutado por el ejército estadounidense y en 1966 se graduó en la Universidad de New York.  Charles Simic es Poeta laureado de la Biblioteca del Congreso y ha ganado numerosos premios y distinciones (Fundación Guggenheim, Fundación MacArthur, Nationa Endowment for the Arts, Premio Pulitzer…)

Jordi Doce, uno de los traductores de Simic al castellano, ha escrito sobre el poeta:

“A veces me parece que todos los poemas de Charles Simic (1938) son, en realidad, el mismo poema, la celebración de un mundo nocturno y desastrado, una fantasmagoría cruzada de claves pictóricas y cinematográficas y de un omnipresente humor negro que en ocasiones deriva en ironía o sarcasmo. Con el tiempo, lo narrativo ha ido cobrando preeminencia, pero siempre dentro de una estructura trunca en la que algo irradia misterio desde una ausencia que nadie (y mucho menos el poeta) logra explicarse.”

Este poema me parece especialmente adecuado para nuestro blog por su bellísima alusión a la biblioteca, un lugar apacible donde brilla el sol y donde se pueden encontrar tesoros si uno se toma la molestia de prestarles atención. También nuestra biblioteca es un lugar apacible donde numerosos tesoros esperan que vengáis a descubrirlos.

QUIERO MÁS…

  • El mundo no se acaba y otros poemas (DVD,1999).
  • Desmontando el silencio (Ayuntamiento de Lucena, 2008).
  • La voz a las tres de la madrugada (DVD, 2010)
  • La editorial Vaso roto ha publicado sus memorias: Una mosca en la sopa (Vaso roto, 2010)
  • La editorial Cal y arena ha publicado sus ensayos: El flautista en el pozo: ensayos escogidos (1972-2003) (Cal y arena, 2011).

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Malos tiempos para la lírica: poema 7

POEMA Nº 7

UNA NOCHE FRÍA EL FÍSICO EXPLICA

WILLIAM WADSWORTH

    UNA NOCHE FRÍA EL FÍSICO EXPLICA

que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas
de calor registradas durante el intercambio de toda 
información. Anfitrión angélico, aguarda
en la puerta y sacude las partículas de nieve
de los hombros de los invitados, cada uno agregado
específicamente a la función para ser sustraído
de las posibilidades más frías de la noche.
 
Einstein afirma en su teoría,
entibiando sus alas frente a una hoguera virtual,
su fe inflamada por la triste conclusión de que x
se debe igualar a más de lo que nunca sabremos
creyó que dos naturalezas complementarias —situadas
en puntos extremos del universo—
pueden intercambiar complementos en un instante sin tiempo.
 
Pero nadie lo ha demostrado; nuestros instrumentos
carecen de tiempo y mundo suficientes para comprobar
lo angélico de una lógica. Y sin embargo, Einsein lo 
previó: miro tu mirada a través de la habitación,
y en esa mirada conjugamos cada instante
en el tiempo presente. A través del espacio exterior
intercambiamos las pérdidas involuntarias de calor.
 
Al observarnos ambos desde las alas,
otros comen y beben para colmar el silencio
que desciende de las nebulosas solitarias
hasta desvanecerse en centelleos
de conversación y constelaciones de alimento.
Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar.                                                                  
                                                                                                                                                                           
                                                                                  

La escuálida nota que aparece en la edición española de Una noche fría un físico explica (Vaso roto, 2010) indica sólo que William Wadsworth ha publicado sus poemas y sus ensayos en diversas revistas (The Paris Review, The New Republic, The Yale Review o The Boston Review). También se menciona su inclusión en antologías como The Best American Erotic Poems o The Library of America Anthology of American Religious Poems, editado por Harold Bloom. Me impresiona esta mezcla de erotismo y religión.  Aparte de escribir, William Wadsworth es profesor adjunto en el MFA Writing Program de la Universidad de Columbia. Reside en Nueva York.

Añaden en la contraportada que la poesía de Wadsworth es “culta, precisa, más amiga del estremecimiento sutil que del zarandeo desbocado”. No puedo estar más de acuerdo. Al leerla resuenan los grande poetas norteamericanos (Frost, Ashbery, William Carlos Williams, Anne Sexton, Kenneth Rexroth…), aunque su voz lírica es inconfundible.

No es extraño a la poesía contemporánea el uso de imágenes procedentes del mundo concreto y contundente de la física para expresar sentimientos tan abstractos  y delicados como el amor. El prodigio angélico de la comunicación amorosa aparece reflejado en este poema apoyado en leyes físicas “que no podemos romper ni probar”

QUIERO MÁS…

La editorial Vaso roto ha realizado la primera y única edición de poemas de William Wadsworth:

  • Una noche fría el físico explica (edición bilingüe), Vaso roto, 2010.

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Malos tiempos para la lírica: poema 6

POEMA Nº 6

SOY VERTICAL

Silvia plath

          SOY VERTICAL

Pero preferiría ser horizontal.
no soy un árbol con las raíces en la tierra
absorbiendo minerales y amor maternal
para que cada marzo florezcan las hojas,
ni soy la belleza del jardín
de llamativos colores que atrae exclamaciones de
admiración
ignorando que pronto perderá sus pétalos.
Comparado conmigo, un árbol es inmortal
y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.
 
Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
a veces pienso que cuando estoy durmiendo
me debo parecer a ellos a la perfección—
oscurecidos ya los pensamientos.
para mí es más natural estar tendida.
Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con
libertad,
y así seré útil cuando al fin me tienda:
entonces los árboles podrán tocarme por una vez, y las
         flores tendrán tiempo para mí.
                                                                     
                                                                                      Silvia Plath (1932 – 1963)  
                                                                                     Cruzando el océano (1971)                                                                                           
                                                                                  

Plath, a quien llamaron Silvia por las asociaciones de ese nombre con la salvia y con el adjetivo poético “sylvan”, nació en Boston en 1932. En 1950 entró en el prestigios Smith College para cursar literatura: era una alumna brillante que ambicionaba ser popular. Obtuvo una beca Fullbright para ampliar estudios en la universidad de Cambrigde, donde conoció a su esposo, el poeta Ted Hughes.

Sylvia Plath se suicidó. Todo el mundo lo sabe. También se sabe que durante mucho tiempo se culpó a Ted Hughes, su marido, de su terrible final. Ted Hughes sostuvo hasta su muerte que el suicidio de Sylvia estaba inevitablemente escrito en las exquisitas y torturadas páginas de su mente. Inevitablemente, leeremos siempre la obra de Plath desde su suicidio. Sobre la muerte y el dolor de las personas edificamos una casa de explicaciones absurdas. Meses antes de su muerte Silvia Plath escribió a su madre: …”estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida, los que me harán famosa”. Y estaba en lo cierto.

QUIERO MÁS…

Si os apetece leer más poemas de la obra de esta escritora, hay bastantes ediciones disponibles:

  • Poesía completa (edición bilingüe), Bartleby, 2008.
  • Antología, Visor, 2003.
  • Ariel, Hiperión, 2002
  • Árboles en invierno, Hiperión, 2002.

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Malos tiempos para la lírica- Poema 6

Malos tiempos para la lírica: poema 5

POEMA Nº 5

great coxwell

CLIVE WILMER

                              

El granero, el dezmario de Great Coxwell (lo dijo William Morris)
“tan noble como una gran catedral”, y
a la misma prodigiosa escala.
                                                             Al llegar,
una tarde incandescente, vimos
posarse una corneja en la aspillera
sobre la puerta principal. Cruzó entonces
con vuelo ondulante la sala a oscuras
y salió, sin amago de duda,                                                                                                       
por la ranura al otro extremo,
negro un instante el blanco resplandor:
 
como el gorrión de Beda, pero un poco más lúgubre.
                                                                     
                                                                                      Clive Wilmer (1954)                                                                                              
                                                                                       El misterio de las cosas

De una simplicidad casi zen en una primera lectura, el poema estalla cuando se ahonda en su significado. La anécdota es mínima, pero suficiente: un pájaro que cruza a oscuras la enorme cúpula del granero de Great Coxwell.

El gran granero para diezmos de Great Coxwell es el único edificio que ha sobrevivido de una granja del siglo XIII que atendía las necesidades de la abadía de Beaulieu en Oxfordshire (Reino Unido). Es una impresionante muestra de las habilidades de los carpinteros góticos y del poder de las grandes órdenes monásticas. William Morris, uno de los más ardientes admiradores de estos graneros, dijo de él que era “inaccesible en su dignidad”.

La cita de la Historia Eclesiástica de Beda, el Venerable, aclara y enriquece el poema:

La vida actual del hombre, oh rey, me parece a mí, en comparación con ese tiempo que desconocemos, como el raudo vuelo de un gorrión atravesando la sala donde os sentáis a cenar en invierno, con vuestros comandantes y ministros y con un buen fuego en la chimenea mientras que fuera persisten tormentas de lluvia y nieve. El gorrión, digo, entra volando por una puerta, y sale inmediatamente por otra: mientras está con vos, está a resguardo de la ventisca, pero después de este breve momento de calma desaparece inmediatamente de vuestra vista hacia el oscuro invierno de donde salió. Así también, la vida del hombre aparece por un tiempo corto, pero ignoramos completamente lo que hubo antes y lo que vendrá después.

El autor del poema es el poeta británico Clive Wilmer (Harrogate, Yorkshire, 1945).  Ha sido profesor en la Universidad de Cambridge, especialista en Ezra Pound y ha trabajado también como traductor.

Great Coxwell es un poema perteneciente a su libro El misterio de las cosas, publicado en castellano por la editorial Vaso roto en 2011. El título de este libro procede de una frase de El rey Lear: “Nos encargaremos del misterio de las cosas/ como si fuéramos  espías de Dios”.

Como se indica en la página web de la editorial Vaso roto, Wilmer es una rara avis en el ámbito de la poesía anglosajona contemporánea. Su poesía, neovanguardista y racional, cambia continuamente de registro dando fe de su continuo ir y venir de lo sagrado a lo profano, de lo religioso a lo erótico.   “No hay fe ni esperanza que ignore / el olor de la carne”, afirma Wilmer, para acabar concluyendo que la condición humana es la de “escultores del aire”, “y lo que hacemos es lenguaje”.

QUIERO MÁS…

Desafortunadamente, El misterio de las cosas es la única obra traducida al castellano de  Clive Wilmer. Si domináis el inglés, podéis leer el resto de su obra:

  • The Dwelling-Place (1977)
  • Devotions (1982)
  • Of Earthly Paradise (1992)
  • Selected Poems (1995)
  • The Falls (2000)
  •  The Mystery of Things(2006)

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Malos tiempos para la lírica- Poema 5

Malos tiempos para la lírica: poema 4

POEMA Nº 4

HISTORIA NATURAL DE LOS SENTIDOS

JESÚS JIMÉNEZ DOMÍNGUEZ

                                 “Huele como cuero azucarado empapado en miel”
                                                                                     Diana Ackerman
 
Alejandra Pizarnik dejó escrito que la rebelión
consiste en mirarlas hasta pulverizarse los ojos.
Dylan Thomas las soñó telescopios
con que los muertos, bajo tierra, contemplan el cielo.
Carlos Edmundo de Ory prefiere hablar
de radiografías de esqueletos de ángeles.
 
Faulkner se la dio a Emily, Nick Cave a Elisa Day. 
Al comerlas, el asno de Apuleyo se convirtió en hombre.
Es un fuego que no quema, una música aprisionada,
la duda de Wittgenstein, la herida en el pie de Venus.
 
Las crónicas de Heródoto refieren un ejemplar
de sesenta pétalos alumbrando el jardín de Midas.
Los ciudadanos de Sybaris cubrían sus lechos
con ellas para que el sueño les fuera dulce y favorable.
Si en la Roma de Horacio se cultivó más que el trigo,
¿qué se hizo del huerto saqueado de Virgilio?
 
Después de pasarse los siglos de mano en mano,
hoy descansa en un jarrón del restaurante.
Nada buscamos en su interior, pues nada esconde:
el papel de regalo es el regalo mismo,
este instante encendido que mi brazo te extiende
para apagarse fugaz en tu brazo ya recogido.
 
Miramos el menú, sus manjares y vinos exquisitos,
pero nuestro apetito no es de este mundo.
Un proverbio persa, pensado para nosotros
y en este momento, quedó labrado en los bronces del tiempo:
Lo que comes se torna podredumbre.
Lo que das se convierte en una rosa.
                                                                      Jesús Jiménez Domínguez (1970)
                                                                              Frecuencias (2012)

Este magnífico poema del poeta aragonés Jesús Jiménez pertenece al libro Frecuencias (Editorial Visor, 2012) que obtuvo el XXXVIII Premio Ciudad de Burgos.

Como fácilmente se descubre, el poema consiste en  una serie de alusiones literarias y filosóficas  para eludir  “el nombre de la rosa” hasta ese final en el que  “después de pasarse los siglos de mano en mano”  adquiere un nuevo significado en la mesa del restaurante.

Tiene, como todo el libro, mucho de Collins, de Wright, de Simic, de Demócrito y Valèry… pero me gusta especialmente porque es como creo que debe ser la poesía: de apariencia fácil y de fondo difícil. Una tarea para buceadores que se puede disfrutar también jugando en la orilla.

QUIERO MÁS…

Si te ha gustado este poema, pero deseas conocer más obras de este autor, aquí las tienes:

  • Diario de la anemia/Fermentaciones (Olifante, 2000)
  • Fundido en negro (DVD, 2007). Premio Hermanos Argensola.
  • Frecuencias (Visor, 2012) Premio Ciudad de Burgos.

También aparece recopilado en las siguientes antologías

  • Campo abierto: antología del poema en prosa en España (1990-2005). (DVD, 2005)
  • Los chicos están bien: poesía última (Olifante, 2007)
  • Palabras sobre palabras: 13 poetas jóvenes de España (Santiago Inédito, 2010)
  • Winnipeg: poesía chileno-española contemporánea (Santiago Inédito, 2012)
  • Quien lo probó lo sabé: 36 poetas para el tercer milenio (Letra última, 2012)

Jesús Jiménez es autor también de un blog donde se pueden conocer sus últimas publicaciones, así como las presentaciones y lecturas que realiza. 

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Malos tiempos para la lírica- Poema 4

Malos tiempos para la lírica: poema 3

POEMA Nº 3

EN la granja norte

John ashbery

En algún lugar alguien está viajando furiosamente hacia ti,
a una velocidad increíble, viajando noche y día,
en medio de ventiscas y el calor del desierto, cruzando tormentas,
atravesando estrechos pasajes.
Pero, ¿sabrá él dónde encontrarte,
te reconocerá al verte,
te entregará lo que guarda para ti?
 
Difícilmente algo crece en este lugar,
sin embargo los graneros estallan con provisiones,
los sacos de comida se acumulan en las vigas.
las corrientes corren con dulzura, los peces engordan;
pájaros oscurecen el cielo. ¿Será suficiente
que el plato de leche se ponga en las noches,
que pensemos siempre en él,
siempre y todos los días, con sentimientos confusos?
 
                                                                     John Ashbery (1927)
                                                                            A wave (1984)

El poeta norteamericano John Ashbery pasa por ser en la actualidad uno de los poetas más importantes de la era posmoderna. Apoyado por la elite académica, con Harold Bloom a la cabeza, ha recibido reconocimientos —Premio Pulitzer, National Book y National Book Critics — que lo han encumbrado al lugar más alto de la poesía en lengua inglesa. Algunos críticos consideran que se ha prestado demasiada atención a la obra de Ashbery olvidando la de otros autores más interesantes como Mark Strand o Charles Wrigth. Es posible, muchas veces olvidamos que cabe más de uno en la cumbre.

Leí por primera vez este poema como cita inicial de un libro de Sergio Algora y me encantó. Me gustó lo que decía y me gustó que un poeta como Algora se atreviera a abrir su libro con un poema tan rotundamente sentimental. Ya había leído algo de Ashbery (Autorretrato en espejo convexo), pero me impresionó el contundente optimismo con el que se abre a las posibilidades.

QUIERO MÁS…

Si os ha gustado el autor y queréis leer más, estas son las obras publicadas en español

  • El juramento de la pista de frontón (Calambur Editorial, 2010)
  • Un país mundano  (Lumen, 2009)
  • El doble sueño de la primavera (Visor, 2009)
  • Secretos chinos (edición bilingüe español-inglés), (Visor, 2006)
  • Pirografía (Visor, 2003)
  • Galeones de abril (Visor, 1994)
  • Autorretrato en espejo convexo (edición bilingüe) (Visor, 1990)

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Malos tiempos para la lírica- Poema 3

Malos tiempos para la lírica: poema 2

POEMA Nº 2

EN EL PRECISO INSTANTE 

BILLY COLLINS

Era un día de junio, lleno de césped y cielo,
la clase de día que no te deja opción
más que desabrocharte la camisa
y sentarte afuera en una áspera silla de madera.
 
Y si un vaso de refresco de té y un volumen
de poesía del siglo diecisiete
con una tapa azul oscura están a mano,
entonces la imagen difícilmente puede mejorarse
 
Recuerdo una mosca que no paraba de posarse en mi muñeca,
y dos mariposas negras
con lunares blancos y rojos en las alas
pululando alrededor de mi cabeza en el aire fúlgido.
 
Podía sentir que el día se ofrecía a mí,
y no deseaba nada más
que existir en el preciso instante ¿pero qué instante?
No ése, ni aquél, ni aquél,
 
ni ninguno de esos que se escabullían
parecían perfectamente adecuados para mí.
Además, estaba demasiado contrariado con preguntas
sobre el pasado y su alta y escurridiza hermana, el futuro.
 
¿Qué camposanto albergaba los huesos de George Herbert?
¿Por qué la mujer de John Donne murió tan joven?
Y más acuciante,
¿qué podríamos servirles a los gemelos vegetarianos
que iban a venir a cenar esa noche?
 
¿Cómo iba a saber que traerían sus propias uvas?
¿Y por qué el conductor de esa furgoneta
bajaba volando por la carretera en dirección a la vía de tren abandonada?
 
Y de esta manera los impagables instantes del día
se desperdiciaron uno a uno
o más probablemente mil por vez.
como dilema y vana interrogación.
 
Todo lo que deseaba era ser un guisante de ser
dentro de la verde vaina del tiempo,
pero eso no iba a ocurrir hoy,
tuve que reconocérmelo a mí mismo
 
Mientras cerraba el libro delante
del mismo Thomas Traherne y volvía a la casa
donde encendí una llama bajo el puchero
lleno de huevos morenos que flotaban,
 
Y, mientras hervían en las burbujas,
me quedé mirando fijamente al pequeño espejo oval del lavabo
para ver si ese maniático cristal
tenía hoy algo especial que contarme.
 
 Billy Collins (1941)
Lo malo de la poesía y otros poemas (2005)

Descubrí la poesía de Billy Collins a raíz de un artículo en Babelia donde se reseñaba la publicación del libro al que pertenece este poema y que es, que yo sepa, la primera traducción al castellano de la obra de este poeta norteamericano. Me gusta Billy Collins, me gusta su búsqueda zen del instante — que no deja de ser un tempus fugit latino—, como en este poema, y su deriva lírica aparentemente sin sentido, parecida a la prosa zombi de Ashbery, pero menos extrema. Collins expresa como pocos el placer de leer, de escribir, de escuchar música o de mirar tranquilamente por la ventana. Me gusta que en sus poemas se acerque demasiado a lo prosaico y a lo cotidiano y se mantenga ahí, en el filo, titubeando entre lo sublime y lo banal. Me impresiona que sea uno de los poetas más leídos de Norteamérica —de la salvaje Norteamérica— no por el número de ejemplares que vende —impresionante para la poesía— sino porque su poesía es comprendida por muchos. Es un poeta de mayorías, pero no es sentimental, ni fácil — en el mal sentido de la palabra—, simplemente, se hace entender.  Este afán de ser comprendido se manifiesta en su proyecto poético: Poetry 180 donde, a través de una página web, ofrece un poema diario para ser leído en las aulas de los institutos americanos de secundaria.

QUIERO MÁS…

Si os ha gustado el autor y queréis leer más, estas son las obras publicadas en español

  • Lo malo de la poesía y otros poemas (Editorial Bartleby, 2007)
  • Navegando a solas por la habitación (Editorial DVD, 2007)

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Malos tiempos para la lírica- Poema 2

Malos tiempos para la lírica: poema 1

bibliotecaiesatenea.blogspot.com

Hemos tomado prestada la frase de Bertolt Brecht  “Malos tiempos para la lírica” para presentar una de las actividades de la biblioteca que consiste en la presentación quincenal de un poema con una pequeña reseña sobre el autor, sus principales obras, etc.

Habíamos pensado inicialmente hacer un coleccionable en papel que se podía recoger en la biblioteca, pero los malos tiempos no son sólo para la lírica, sino también para las bibliotecas, que no están para muchas fotocopias, así que optamos por elaborar un coleccionable virtual que cada lector podrá guardar, imprimir, reenviar, etc.

Por supuesto, todos los miembros de la comunidad educativa pueden mandar poemas para que sean publicados en el coleccionable.

Inicio la colección con un poema de la poeta polaca Wislawa Szymborska:

POEMA Nº 1:

A algunos les gusta la poesía

 Wislawa Szymborska.

A ALGUNOS LES GUSTA LA POESÍA
 
A algunos,
es decir, no a todos.
Ni siquiera a los más, sino a los menos.
Sin contar las escuelas, donde es obligatoria,
y a los mismos poetas,
serán dos de cada mil personas.
 
Les gusta,
como también les gusta la sopa de fideos,
como les gustan los cumplidos y el color azul,
como les gusta la vieja bufanda,
como les gusta salirse con la suya,
como les gusta acariciar al perro.
 
La poesía,
pero qué es la poesía.
Más de una insegura respuesta
se ha dado a esta pregunta.
y yo no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro
como a un oportuno pasamanos.

                                                    Wislawa Szymborska (1923-2012)

El estupendo libro 365 pájaros tiene el cielo: Agenda poética de Gurutze Galpasoro nos dice sobre esta autora:

“Szymborska, poeta de la ironía, la auto-ironía y la ternura infinita hacia el hombre y las cosas. Su partida de nacimiento le hace nacer en Bnin, pero la tradición familiar sostiene que nació en Kornik. Ambas ciudades polacas andan a la greña, disputándosela, sobre todo a partir de que recibiera el Premio Nobel en 1996. Ella pasa y le gusta jugar con la fórmula de Witkacy: “¿Por qué en este lugar preciso del espacio infinito y en este instante del tiempo interminable?”. Y sus poemas son un desgranar respuestas a esas y otras preguntas de forma tremendamente sencilla.”

QUIERO MÁS…

Si os ha gustado la autora y queréis leer más estas son sus obras traducidas al español:

  • El gran número; Fin y principio y otros poemas (Editorial Hiperion, 1998)
  • Paisaje con grano de arena (Editorial Lumen, 2005)
  • Dos puntos (Editorial Igitur, 2007)
  • Aquí (Bartleby Editores, 2009)
  • Lecturas no obligatorias (Editorial Alfabia, 2009)
  • Instante (Editorial Igitur, 2011)
  • Más lecturas no obligatorias (Editorial Alfabia, 2012)

COLECCIONO LOS POEMAS…

Los que deseen coleccionar los poemas, pueden hacerlo descargándose este documento:

Malos tiempos para la lírica- Poema 1