Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi: nuestra próxima lectura

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Nos reuniremos para comentar la novela el 19 de diciembre a las 19.00 en la Biblioteca

Nuestro club de lectura se reunió  el pasado 21 de noviembre para comentar Instrumental de James Rhodes. Fue un tertulia muy interesante que se complementó con la asistencia al concierto que el músico inglés dio en el Festival de Jazz el domingo, 27 de noviembre.

La propuesta para la siguiente sesión es Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi. Carmen Delgado, una de las coordinadoras del grupo, preparó la lectura y nos aportó el siguiente material:

SOSTIENE PEREIRA 

Con Sostiene Pereira, Tabucchi escribió una perfecta fábula de la libertad y una de las pocas novelas morales laicas del siglo XX que perdurarán. El secreto está en la habilidad narrativa del autor para hacer convincente el cambio del personaje principal: de un ser anodino y sin aspiraciones a un hombre valiente y comprometido.

Mario Vargas LLosa, Héroe sin cualidades.

ANTONIO TABUCCHI

Antonio Tabucchi

Antonio Tabucchi

Nació en Pisa en 1943, creció en casa de sus abuelos y en sus años universitarios, en un viaje a París, conoció la obra de Fernando Pessoa, de quien tradujo toda su obra. Deslumbrado  por el lisboeta, comenzó a aprender portugués para leerlo en su lengua original. Posteriormente enseñó Lengua y Literatura Portuguesas en la Universidad de Siena.

Enamorado de Portugal y casado con una portuguesa, vivía seis meses en Lisboa y seis en Pisa. Murió en marzo de 2012 y está enterrado en el antiguo “Cemitério dos Prazeres”, en Lisboa.

Aunque anteriormente había publicado excelentes colecciones de cuentos, su gran éxito le llegó en 1994, con Sostiene Pereira  que  obtuvo numerosos premios como  el Premio Campiello, el Scanno y el Jean Monnet. Casi inmediatamente (1996) fue llevada al cine por Roberto Faenza con Marcello Mastroianni encarnando a  Pereira y banda musical de Ennio Morricone, Sostiene… marcó un punto de inflexión en la trayectoria literaria de Tabucchi, ya que enlaza con sus primeros libros en el análisis de la historia del siglo XX y de los fascismos.

Posteriormente publicó La cabeza perdida de Damasceno Monteiro (1997), con la que consiguió la revisión y posterior resolución de un  caso de asesinato. En sus últimas obras  (Tristano muere de 2004El tiempo envejece deprisa, de 2009),  por desgaste personal o por la conciencia de la muerte,  la acción literaria  se vuelve más compleja, alejada de la linealidad anterior y el contenido narrativo más amargo.

Tabucchi fue un hombre inquieto política (contundente contra Berlusconi) y literariamente, ya que ninguno de sus libros, para sorpresa de lectores y críticos, transcurrió por los caminos abiertos por los anteriores.

Su ironía y su humor  así como el gusto por las paradojas y la ambigüedad se reflejan en el   “permanente registro lúdico”, (Sergio Pitol, El arte de la fuga. 1997), con el que trazó  situaciones, indagó en la condición humana  y dibujó personajes partiendo de hombres pequeños y absurdos o de artistas excéntricos, todo ello con muy pocas  y certeras pinceladas.

SOSTIENE PEREIRA

La novela discurre  entre el 25 de julio y  finales de agosto de 1938, cuando los fascistas  ya se han consolidado en Alemania, Austria e Italia,  en España van ganando  la guerra y en Portugal la dictadura salazarista está acabando de cerrar el país a Europa.

Pereira es un envejecido periodista, oscuro, sesentón obeso, viudo y acomodaticio,  que en julio de 1938, en una Lisboa ya agobiada por la dictadura salazarista,  experimenta una transformación ética y política que hace de él un héroe.   El punto de inflexión es el encuentro, casual, con el joven Monteiro Rossi y su novia Marta, que están en Portugal recabando apoyos  para la causa republicana española. Su reacción ante los acontecimientos finales le obliga a exilarse a Francia donde previsiblemente   vuelve al anonimato. Hasta su regreso a Lisboa tras la Revolución de los Claveles y su muerte,  olvidado por todos.

 Gran parte de estos datos los revela la autor en la nota final del libro, añadida en la décima edición italiana. Sostiene el autor que el espíritu de Pereira, que todavía no se llamaba así, lo visitó una noche de septiembre de 1992. Buscaba Pereira a un autor y lo encontró en la persona de Tabucchi, al que volvió a visitar en repetidas ocasiones  para que pusiera voz a su historia.  Así nació y  tomó cuerpo esta crónica  de rebelión personal  estructurada en dos  musicales palabras que el narrador repite como un mantra: Sostiene Pereira.

 ¿Quién es ese narrador que las repite? Tabucchi no lo dice. Junto con otros silencios, escamotea deliberadamente el uso de la primera persona. Vargas Llosa (en Héroe sin cualidades) considera que lo más original de la novela es la voz narrativa que la sustenta, voz que, aunque casi invisible, siempre está ahí. La voz narrativa no registra nada fuera del habla o los pensamientos de Pereira. Esta aparente objetividad cae por su peso ante los abundantes elementos afectivos de la obra, que actúan casi como una instrucción de lectura   que nos indican que lo narrado ha de ser leído como verdadero.

Este escurridizo narrador, que parece solo  un receptor y transmisor de informaciones, frío y procesal,  dota de gran credibilidad a lo narrado y  no mata la ilusión novelesca sino que contribuye a crear el ambiente social durísimo en el que  Pereira combate el calor y el hastío  a golpe de limonadas y de tortillas a las finas hierbas e  imprime a la historia el gran poder de persuasión que tanto la engrandece.

¿Quién podía tener el valor de dar una noticia de ese tipo? […] Nadie, porque el país callaba, no podía hacer otra cosa sino callar, y mientras tanto la gente moría y la policía era dueña y señora. Pereira comenzó a sudar, porque pensó de nuevo en la muerte. Y pensó: Esta ciudad apesta a muerte, toda Europa apesta a muerte. (p. 13).

Pereira  también calla, pero cede la palabra  otras voces que van generando la gran  multiplicidad de puntos de vista en su relato y  nos sitúan frente a la  dictadura salazarista, los ecos de la guerra civil española, el fascismo y la proximidad de la segunda guerra mundial. Esas voces que “Pereira sostiene”, con las que se siente implicado, son las del Padre Antonio, las del pueblo judío, (Ingeborg Delgado), las de los trabajadores portugueses (El camarero Manuel), las de los profesionales (doctor Cardoso),  las de la juventud (Monteiro Rossi y Marta).  Frente a ellos,  su amigo Silva, el director del periódico o, la terrible policía política salazarista.

Especial importancia tiene el discurso central del doctor Cardoso (Escriba usted un artículo sobre el alma, que todos lo necesitamos) discurso que, como en el juego de la oca,  nos envía al comienzo de la novela, que solo se “sostiene”  a la luz de uno de los finales más luminosos que se podrían esperar. Ahí se nos desvela la autoridad moral y cívica que ostenta Pereira para “sostener”, para elaborar su propio discurso, no solo el discurso de los demás. Y ahí comprendemos la idea fundamental de Sostiene Pereira: siempre estamos a tiempo de cambiar y la rebeldía de Pereira es gigantesca, tratándose de quien se trata. Con gran habilidad narrativa Tabucchi ha ido  salpicando la narración de pequeños indicios de la toma de conciencia de Pereira, quien, pese a ser un hombre mediocre, sin ilusiones, desapasionado en casi todo, se nos presenta cargado de humanidad. Por ello impresiona tanto su cambio y su rebelión final, que Tabucchi hace verosímil de forma magistral.

Tabucchi plantea una problemática moral y cívica que va más allá de la anécdota.  Narración eficaz, arquitectura perfecta, y economía de medios dan al texto una intensidad que pocas novelas consiguen.

SOSTIENE PEREIRA, la película

Sostiene Pereira es una coproducción de Italia, Francia y Portugal, dirigida en 1996 por Roberto Faenza, con guion del mismo director en colaboración con Sergio Vecchio y el mismo Antonio Tabucchi. La película contó con un reparto excepcional, encabezado por Marcelo Mastroiani  con Joaquim de Almeida, Daniel Auteuil, Stefano Dionisi,Nicoletta Braschi y  Marthe Keller.

Os dejo aquí un trailer de la película (en italiano, no lo he encontrado en castellano):

La película tiene una excepcional banda sonora firmada por Ennio Morricone que podéis oír en esta playlist de Spotify:

 

Oír a Antonio Tabucchi

En mayo de 2011, Antonio Tabucchi pronunció este Elogio de la literatura en el Teatro del Popolo de Migliarino con ocasión de la  “Manifestazioni del Maggio Migliarinese 2011”.

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